07/03/2022
🤍 Son días difíciles para el mundo, el dolor y la desesperanza son moneda corriente. Nos preguntamos tantas cosas!, y nuestros hijos nos hacen sus propias preguntas, y a veces nos cuesta tanto darles una respuesta !
Pero no dejemos de ponerle palabras, de ofrecer nuestra mirada, de dejar siempre abierta la puerta a la posibilidad de cambio.
Te compartimos la reflexión de Mariela. Gracias!💜
“Por mi parte creí que con la Pandemia ya había atravesado una de las cosas más fuertes que iba a vivir a nivel de acontecimientos mundiales, pero la vida y, en especial, el accionar del ser humano, no dejan de sorprenderme.
Como madre me pregunto cuánto peso tendrán mis palabras frente a la de los hechos reales y concretos que les toca ver a mis hijos. Podrán mis palabras y, desde luego, mis acciones, calar en ellos más profundo que lo que ven y vivencian no sólo en nuestra propia sociedad sino en el mundo entero?
Pedirles que prime la palabra, que aprendan a escuchar, a hacer por el otro, ayudarlos a desarrollar empatía, transmitirles (quizás con una ilusión casi infantil) que el odio nos hace daño, que sólo pensando de manera colaborativa, generando acuerdos y priorizando el bien común, podremos salir adelante como sociedad sería, en este momento, casi como contarles un cuento de hadas.
Aun así, no me voy a dar por vencida. Estoy segura que si cada uno de nosotros, adultos, nos detenemos un segundo a mirar a nuestros hijos e intentamos absorber de ellos y recordar de nuestra propia infancia, todo ese pensamiento “inocente” que había en nosotros, podremos volver a creer en un mundo sin odio, sin rencor, sin maldad, sin GUERRA. Y así focalizarnos en mostrarle a nuestros hijos, con nuestro propio ejemplo, que todo sale mejor si actuamos con empatía, solidaridad y AMOR.”
Mariela Lopardo