17/03/2026
Hace tiempo que quiero hablar de la situación actual del país y la situación global con el cuidado apropiado, ya que oídos en otra sintonía pueden llegar a oír un discurso político partidario y ponerse confrontativos. Y eso es justo lo que menos necesitamos en estos tiempos. Por eso no lo voy a hacer, porque cada uno dice lo que dice, pero nunca sabe qué escucha o lee el otro. LO que sí voy a hacer es nombrar el clima humano que muchas personas estamos sintiendo y viviendo. No me interesa formar bandos, ni discutir temas que solo me quitarían foco y energía para lo que sí valoro.
Con mucha tristeza veo la sensación de incertidumbre colectiva, la saturación de información de fuentes no confiables, la tensión sostenida en los cuerpos, el miedo por el futuro, el cansancio emocional ,la sensación de desamparo (no solo la sensación) y pérdida de orientación.
Me estoy refiriendo a lo humano, no a lo ideológico.
En muchos lugares del mundo se respira un muy fuerte clima de inquietud. Las noticias reales o videos hechos con IA, llegan a cada celular a toda hora. Sí, han cambiado las reglas del juego. Muchas personas sienten incertidumbre por el trabajo, la economía o el futuro.
Todo parece moverse rápido, lo cual nos mantiene en estado de alerta permanente. Nuestros cuerpos necesitan algo muy simple para atravesar tiempos difíciles: suelo, respiración y presencia.
Cuando el entorno se vuelve caótico, el cuerpo puede convertirse en lugar seguro.
Pensando en conversaciones que he tenido últimamente y en pedidos específicos, quiero honrar el aprendizaje con mi Maestra Susana Kesselman cuando creó Relajación activa hace unos años. Con ella aprendí cómo el clima social afecta nuestros cuerpos de diferentes maneras. Entonces como me interesa todo lo que aporte, invito a quienes necesitan volver a su centro a unirse al proyecto gratuito que comienza el lunes próximo.
Comenten CUERPO y les paso el link para sumarse. Inviten a quienes puedan estar necesitándolo.