23/07/2026
Y si estuvieras fallando, no pasa nada.
Lo que importa acá no es la falla. De hecho la falla es tu mejor maestra -aunque a tu ego no le guste.
Lo que importa acá es tu vínculo con lo que todavía no podés.
Ahí, no da lo mismo si te tratás con amorcito o con exigencia.
Porque eso, tal vez, define si volvés a intentarlo o si te vas al mazo.
Con los hábitos pasa ésto: la exigencia y el perfeccionismo son una ilusión.
Como no es posible llegar ahí, el ego tiende a juzgarse, culparse, castigarse y abandonar.
Es lo que sabe hacer.
Entonces, antes de seguir peleando con tu ego al crear y sostener ese hábito, contestate esto:
¿Para qué es importante?
¿Cómo te sentís cuando lo hacés?
¿Cómo te sentís cuando no?
¿En qué contextos de tu vida influye? ¿Como?
Ahí hay data. Agarrá el cuaderno y metele.
Y después contame.