28/05/2026
Más de mil veces escuché, en este mundo de la “espiritualidad”, que el perdón es lo más importante, que la familia es prioridad y que no carguemos con cosas ajenas.
¿Pero saben qué? Después de mucho tiempo me di cuenta de que todo eso es bastante contradictorio. Porque a veces la familia es quien más sola te deja y para quien menos sos prioridad. Porque a veces es imposible no cargar con cosas que otros nos obligan a cargar. Porque no es fácil moverte de un lugar de confort. Y el perdón, hablando mal y pronto, SE PUEDE IR A C***R.
Hoy me convierto en una mujer que conoce sus límites. Una mujer que perdona lo que alguien soluciona con acciones, no solo por “tener la mente limpia”. Que perdona cuando ve interés real en vincularse. O que perdona cuando simplemente ya no te elige más.
Hoy me convierto en una mujer que se elige como prioridad y elimina de su vida a las personas que no le suman, aunque sean familia de sangre, porque los patrones los corto yo.
Y hoy me convierto en una mujer que intenta reinventarse con lo que tiene, con amor y con lo que encuentra.
Basta de romantizar la espiritualidad y de perdonar personas tóxicas por sus “traumas”. Basta de perdonar familiares que te lastimaron más de lo que te cuidaron. Basta de no elegir tu paz mental. Basta de rodearte de gente que solo te carga.
Repetir, pedir y hablar solo sirve cuando hay alguien que entienda, valide y acompañe.
Ahora que soy una mujer, elijo estar sola. Pero hubo una niña que necesitó que no la dejaran tan solita.
💘💘💘💘💘🕯️🕯️🕯️🕯️🕯️🕯️
♥️