09/06/2026
¿Cuántos ciclos de FIV hacen falta para que prescribir la primera dosis de gonadotropinas deje de sentirse como una apuesta?
Yo llevo más de 30 años en esto. Y les soy honesto: creo que nunca deja de serlo del todo.
No porque no sepamos lo que hacemos. Sino porque la respuesta ovárica es uno de los fenómenos más variables que existen en medicina reproductiva. La misma paciente, el mismo protocolo, dos ciclos distintos con resultados completamente diferentes.
Lo que ha cambiado en los últimos años es que la IA ha empezado a ayudarnos a reducir esa incertidumbre. No, no dije a eliminarla. A reducirla.
Los algoritmos de decisión en estimulación ovárica analizan de forma simultánea variables que nosotros procesamos de manera secuencial: la reserva ovárica - RFA, HAM -, la edad, el IMC, el diagnóstico de base y el historial de ciclos previos. Y los cruzan con miles, a veces decenas de miles, de ciclos anteriores con perfiles similares y resultado conocido.
El resultado no es una certeza. Es una recomendación con una robusta y lógica estadística detrás.
Una plataforma de apoyo algorítmico procesa el historial completo, lo cruzaría con perfiles similares en la base de datos y propone un ajuste en la dosis inicial con una justificación estadística clara. No para seguirla al pie de la letra. Sino para tener un anclaje. Un punto de partida objetivo desde el que razonar, en lugar de empezar desde cero.
Esto es lo que más valoro de estas herramientas. No que reemplacen el criterio clínico. Sino que le dan contexto. Que conviertan la experiencia acumulada de miles de ciclos en un interlocutor con el que dialogar antes de tomar la decisión.
El algoritmo no ve a la paciente. No sabe que lleva tres años intentándolo. No siente el peso de esa conversación.
Pero puede ayudarnos a que la dosis de partida sea la más ajustada posible.
Y eso, en medicina reproductiva, no es un detalle menor