22/07/2026
Muchas de las muñecas que llegan al taller lo hacen después de un accidente. Una caída, una mudanza, el paso del tiempo o simplemente el desgaste de haber sido parte de una infancia.
A primera vista, los daños parecen irreversibles. Pero, detrás de cada fragmento, todavía existe una historia que merece ser preservada.
Restaurar no consiste en hacer desaparecer lo ocurrido. Consiste en devolver estabilidad, respetar el material original y ofrecer una nueva oportunidad para que esa pieza siga formando parte de la memoria de una familia.
En Era de la Abuela creemos que, mientras una historia pueda conservarse, siempre vale la pena reconstruirla.