16/07/2021
Ahhh la culpa materna. Nace el bebé, sale la placenta y atrás la culpa, ¿no?
Y el resto del mundo, claro, se ocupa de reforzar todo lo que supuestamente hacemos mal, señalando con el dedo que “este bebé es como es por culpa tuya”.
“Vos lo acostumbraste así” debe ser una de las frases más escuchadas por las madres. Y en esa bolsa entra, por supuesto, la culpa por “haber acostumbrado” al bebé a dormirse al pecho cuando ¡encima! no faltan las sleepcoaches que no afirmen que el primer paso de cualquier plan de sueño es desasociar la teta del momento del dormir.
Ustedes ya saben que soy una gran promotora de la fisiología porque es gracias a ella que podemos desmontar este tipo de sentencias mitológicas que nos quieren hacer pensar que por dormirse con la teta, los bebés se despiertan varias veces en la noche.
Dormirse al pecho no es una práctica de la crianza moderna. No es algo que las madres hayamos descubierto en los últimos años, sino que se trata de un recurso ancestral que millones de madres antes que nosotras han sabido usar a su favor para ayudar a sus bebés a conciliar el sueño. Pero sin dudas, la supremacía de biberones durante las décadas que nos anteceden quizá haya generado un quiebre en esta práctica y hoy, donde la lactancia está ganando protagonismo nuevamente, tal vez hace parecer que dormir al bebé al pecho es una moda.
Pero claro que no lo es. Se trata, en mi mirada, de una respuesta a una demanda. Un bebé fastidioso, inquieto, con sueño que con la teta se regula, se relaja y se duerme nos muestra que la madre ha logrado decodificar el pedido y ha acertado en su respuesta. Porque, simplemente, funciona. Y funciona porque dar la teta combina los efectos relajantes de la succión, los somníferos naturales presentes en la leche materna y el abrazo de mamá, con su olor, su respiración, el calor de su cuerpo.
Tu bebé no se despierta “por” la teta ni vos “lo acostumbraste así”. No estás cometiendo ningún error ni creando malos hábitos de sueño. Podés darle la teta tranquila: te respaldan millones de años de evolución. 💜