Grupo Psicológico Maschwitz

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Continúa:...Capítulo 4Don Basualdo hijo seca un vaso con el mismo trapo húmedo de siempre. No necesita hacerlo. El vaso ...
23/11/2025

Continúa:...

Capítulo 4

Don Basualdo hijo seca un vaso con el mismo trapo húmedo de siempre. No necesita hacerlo. El vaso está limpio. Los otros también, pero el movimiento lo calma.
Frota y frota, como si ese roce lo apaciguara. Algo le carcome la mente.
Mira al visitante. Le molesta. Le molesta de un modo que nace en los huesos.
Sin pensar, se toca las costillas del lado izquierdo. Justo debajo del corazón.
Hay algo en la forma en que se sienta. En cómo garabatea en ese cuaderno de tapas duras. Esa insistencia muda. Esa presencia que no busca nada o que aparenta no buscar nada. No puede dejar de pensar.

no habla no pide no conversa como si el bar no existiera como si yo no existiera.

Ya lo pescó: de vez en cuando anota algo. Como si registrara todo. Cada detalle.
Como si estuviera tomando nota de él.

¿para qué? ¿qué busca? aquí no hay nada nada que ver nada que desenterrar
nada que decir

El ventilador renguea en su giro, un sonido seco que se clava en el aire espeso. El calor es una losa sobre su espalda. Afuera, la tarde cae con una lentitud insoportable. La calle vacía. El cementerio al fondo. Y el pueblo —todo el pueblo— conteniendo la respiración.
La culpa no es mía, se repite Basualdo.

no es culpa de nadie así son las cosas algunos entienden su lugar en el mundo otros lo olvidan y cuando lo olvidan, hay que recordárselo no con palabras ¡claro que no! con hechos mi padre lo entendía bien no habría esperado tanto...

El ventilador parece girar cada vez más lento, sacudiendo la calidez pegajosa del aire.
Todo lo que alguna vez hubo allí —hombres, historias, gritos— fue devorado por la selva. Solo quedó el verdor, el rumor incesante de los insectos. Lo mismo pasó con los colonos, con los desobedientes, con los que no supieron quedarse en su sitio.
La historia lo demuestra. Una y otra vez. Hay momentos en los que no se puede dudar. Su padre no dudó. Tampoco él lo hará.
Pasa un trapo sobre la barra. Movimientos cortos, repetitivos, intenta borrar lo imborrable.

hay un orden en las cosas siempre lo hubo los que vienen de afuera a veces no entienden quieren cambiarlo todo no es posible razonar con ellos la siguen igual entonces no queda más remedio mi padre no fue un asesino tampoco los otros solo defendieron lo suyo lo que siempre fue suyo era ellos o nosotros y yo también haré lo mismo si es necesario así será…

El visitante levanta la vista y por un instante sus ojos se encuentran. Don Basualdo hijo siente un escalofrío que nada tiene que ver con el calor. No es miedo, sino certeza. Hay algo en esos ojos, algo que le recuerda otros tiempos, otros rostros.

los colonos venían siempre con reclamos con papeles que decían cosas que no importaban tenían el tupé ¡habrase visto de reclamar a los dueños! más que pedirles de exigirles se creían dueños pedían cosas que no tienen sentido en la selva
así no son las cosas acá acá se trabaja y se suda sin chistar lo que hay que hacer
hay que hacerlo

Aprieta el paño con los dedos. La tensión en sus hombros se vuelve insoportable. Se vuelve a tocar el costado izquierdo, como si algo le molestara ahí.
No va a permitir que la historia se repita. No en su bar. No en su casa. No en su pueblo. No importa si trae razones o historias. Lo que importa es que su presencia es un error. Un error que debe corregirse.

Sacude bruscamente el trapo. El aire huele a tormenta.
Continuará el próximo domingo...

12/11/2023

De Rinoceronte 3

Ensayar
Daniel Ripesi

La metafísica espontánea de los poetas…

I.
(De “Tabaquería”, F. Pessoa -fragmento-):
“Come chocolates, muchacha,
¡Come chocolates!
Mira que no hay metafísica en el mundo como los chocolates,
mira que todas las religiones enseñan menos que la confitería.
¡Come, sucia muchacha, come!
¡Si yo pudiese comer chocolates con la misma verdad con que tú los comes!
Pero yo pienso y al arrancar el papel de plata, que es de estaño,
echo por tierra todo, mi vida misma”.

(Come chocolates, pequena;
Come chocolates!
Olha que nao há mais rnetafisica no mundo senao
chocolates.
Olha que as religioes todas nao ensinam mais que a
confeitaria.
Come, pequena suja, come!
Pudesse eu comer chocolates com a mesma verdade
com que comes!
Mas eu, penso, e ao tirar o papel de prata, que é de
folhas de estanho,
Deito tudo para o chao, como tenho deitado a vida.)

Creo que Pessoa nos advierte en este fragmento extraído de su poema “Tabaquería” que podemos encontrar una metafísica de lo simple. Es una experiencia que se plantea de la manera más concreta y real si es que nos permitimos el atrevimiento de ensuciarnos las manos y la boca. La verdad, entonces, nos chorrea hasta los codos. Es inevitable frotar luego las manos en la camisa, plenamente satisfechos, dejando así los rastros desparejos de una travesía que nos aproximó –casi sin darnos cuenta- a una extraña revelación. La verdad sólo es dable, entonces, si se cede a la tentación de comer chocolates…

II.
Murmura Borges en su poesía:
“Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos…”
Es probable que la pulcra exactitud de los espejos sea, al mismo tiempo, un rechazo inmediato a reflejar rasgos de intimidad… Para ese tipo de imprudencia -que los espejos no se pueden permitir-, seguimos acudiendo al rostro de quienes amamos.

III.

Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

Octavio Paz

Si vivimos lo suficiente (mucho o poco, ¿quién puede mensurarlo?) y mientras haya alguien que se digne a apalabrarnos, seremos eternos mientras dure (como el amor, según Vinicius de Moraes).

IV.

Según F. Pessoa, "La civilización consiste en dar a algo un nombre que no le compete, y después soñar sobre el resultado. Y realmente el nombre falso y el sueño verdadero crean una nueva realidad". Si esta hipótesis (que no carece totalmente de sensatez) fuese cierta, dar el nombre adecuado a cada cosa sería cosa de insomnes.

V.

Gastón Bachelard: “...si pudiéramos restaurar en la observación misma un candor total, es decir, revivir verdaderamente la observación primera, volveríamos a poner en acción ese complejo de miedo y de curiosidad que acompaña a toda primera acción sobre el mundo…” Quizás, Gastón Bachelard está aludiendo en este fragmento al riesgo que toma todo gesto –en lo que tenga de espontáneo-, cuando se aventura a la conquista de un mundo para que devenga territorio habitable. “Miedo y curiosidad” son, sin duda, antecesores necesarios del “deseo” y la “angustia” en el despliegue subjetivo (cuando en apariencia hay ya un mundo constituido para el destino de cada gesto…)

VI.
Toda mirada -que posea un mínimo de honradez- le hace perder objetividad al mundo (o, como diría M. Ponty, la "mirada envuelve a los objetos con su carne"). Al mismo tiempo -y de manera inevitable- ese mundo le hace perder algo de ingenuidad a la mirada. Mundo y mirada abren un dialogo, a veces se entienden, a veces disienten, a veces callan... Sin duda se necesitan, es la mirada la que abre un mundo y es un mundo el que sostiene la mirada (y ambos sólo cobran algo de sentido en variable perspectiva).

12/11/2023

del número 3 de Rinoceronte:
COLABORAR
Juan Pablo Bertazza (1)

Traductores de Kafka

Ya no es ninguna novedad que la consagración mundial de Franz Kafka fue póstuma, a tal punto que cada una de sus obras (también, por supuesto, sus novelas inconclusas) se ha traducido varias veces a decenas de idiomas. Pero lo interesante es que, detrás de esas “traiciones” (como diría la célebre expresión italiana), hay ciertas historias curiosas en las que vale la pena detenerse.
A continuación algunas historias curiosas que conciernen a los traductores de Kafka al inglés, francés, checo y español.

Al inglés :El matrimonio formado por los escoceses Willa y Edwin Muir logró hacer de la traducción un medio de vida y, además, fueron los primeros en llevar al inglés El castillo (en 1930), El proceso (en 1935) y América (en 1938). Por otro lado, en 1948, realizaron una versión de “La condena” que, durante mucho tiempo, fue tomada como verdadera referencia.

Todo comenzó en la primavera de 1924 cuando, luego de seis años de casados durante los cuales hicieron distintos viajes —por ejemplo, a Praga— y con una situación económica precaria, recibieron una propuesta de un editor de Nueva York para traducir tres obras del autor alemán Gerhart Hauptmann (premio Nobel de literatura en 1912) al inglés. Aunque la oferta había llegado por el trabajo crítico de su marido, era una oportunidad que Willa, talentosa lingüista que había crecido en la Escocia rural y dominaba tanto el griego como el latín, esperaba hacía tiempo.

El matrimonio escocés tradujo también a muchos otros autores alemanes importantes como Hermann Broch y Heinrich Mann, con lo cual en 1958 ganaron un premio por su labor en conjunto. Lo interesante es que Willa Muir precisó en su diario personal que su marido “apenas ayudó”; y que “[ella] tenía que poner precisión ahí donde las traducciones de [su] marido tendían a ser salvajes y alegres”
Al francés :Uno de los más famosos traductores de Kafka al francés fue, sin lugar a dudas, Pierre Klossowski, que colaboró activamente con George Bataille en la prestigiosa revista Acéphale, a finales de la década del treinta, y que también se interesó en explorar las intersecciones entre la religión y la pornografía, lo sagrado y lo profano. De joven Klossowski trabajó como secretario de André Gide y, de hecho, inspiró uno de los personajes de su novela Los falsificadores. Escritor, filósofo, traductor y artista visual, su figura se extiende como una sombra a lo largo del siglo XX: tuvo relación tanto con los surrealistas como con los miembros del existencialismo y algunos de los textos que escribió sobre Nietzsche y el Marqués de Sade tuvieron cierta repercusión en los postulados del posestructuralismo. Pero además de traducir y de ser un eslabón fundamental en la introducción de la obra de Kafka en Francia, Klossowski fue uno de los primeros traductores al francés de los filósofos más destacados de la primera mitad del siglo XX: Walter Benjamin, Ludwig Wittgenstein y Martin Heidegger.

Al inglés y al español :Hace un par de años, la editorial New Directions anunció con bombos y platillos la próxima publicación de The Lost Writings (Los escritos perdidos), setenta y cuatro piezas de Franz Kafka seleccionadas por su biógrafo Reiner Stach en una nueva traducción de Michael Hofmann. Se trata de fragmentos, apuntes, aforismos y relatos de un puñado de líneas, una carilla o, a lo sumo, algunas páginas. Luego de argumentar que los textos reunidos se habían perdido durante varias décadas, en una entrevista para The New Yorker la propia Barbara Epler, editora a cargo del prestigioso sello, reconoció que la idea surgió durante un almuerzo con el propio Reiner Stach a quien, tal como ella misma cuenta, no le gustó el título elegido básicamente porque no es cierto que esos textos estuvieran perdidos.

En efecto —y a pesar de que por alguna razón siempre se suele pensar que, en materia de traducciones, el idioma inglés aventaja mucho al español—, lo cierto es que esos mismos escritos, aparentemente perdidos, se incluyeron en la edición de las obras completas de Franz Kafka publicada en tres tomos por Galaxia Gutenberg y dirigida por Jordi Llovet hace apenas unos años… ¡allá por 2003!

Al checo: Aún hoy mucha gente no tiene claro que Franz Kafka, pese a haber nacido en el territorio actual de la República Checa, escribía en alemán. Una de sus primeras traductoras al checo fue, por supuesto, Milena Jesenská que tuvo además una relación con él y fue una de las destinatarias más importantes de sus cartas.

También lo tradujo Pavel Eisner quien nació y murió en Praga. Además de ser considerado uno de los más importantes traductores checos de todos los tiempos fue también lingüista, crítico y poeta; y se destacaba por su dominio de doce idiomas (inglés, francés, islandés, italiano, húngaro, alemán, noruego, persa, ruso, serbio, español y tibetano).

Pero uno de los casos más curiosos de la traducción al checo de Kafka es la del otro Kafka, su traductor homónimo. Sin ningún tipo de parentesco en común, Vladimír Kafka tradujo por primera vez al checo El castillo, Diarios, su relato “Descripción de una lucha”, así como la biografía escrita por Max Brod. Por otro lado, este otro Kafka fue un verdadero puente cultural entre Alemania y su país: de hecho, trabajó en la década del sesenta en la prestigiosa editorial alemana Suhrkamp, recomendando la publicación de autores checos que, con el tiempo, ganarían relevancia, como Ivan Wernisch y Milan Nápravník.

Figura relevante en las letras del siglo XX, Vladimír Kafka era muy amigo de Günter Grass, quien dedica su libro Del diario de un caracol a los dos hijos del primero: Štěpán y Tomáš. Štěpán, el hermano mayor, es artista y editor: en 1991 publicó el libro Último encuentro, en el que destacadas figuras de la cultura checa como Vladimír Holan, Jan Lopatka y hasta el primer presidente de la democracia y dramaturgo Václav Havel le rindieron homenaje a su padre traductor. Štěpán explica que, como el comunismo desalentó todo lo que pudo la lectura de Kafka, la traducción de los cuentos hecha por su padre no se publicó hasta 1990, de la mano de la prestigiosa editorial checa Odeon. Por ese entonces era casi imposible conseguir un ejemplar; había interminables filas de personas en las librerías, algo similar a lo que sucede hoy en algunos países cuando salen a la venta, pongamos por caso, nuevos modelos de teléfonos inteligentes.

Tomáš Kafka, por su parte, es historiador y diplomático, y actualmente se desempeña como embajador checo en Alemania. Y tiene también una anécdota interesante que resume este asunto tan kafkiano de los nombres:

Pavel Kafka se llamaba un embajador checo en Egipto y me contó que había un gran admirador de Kafka que tenía la intención de traducirlo al árabe. Iba a empezar por La metamorfosis y para poder hacerlo empezó a aprender checo asumiendo que Kafka había escrito su obra en ese idioma. Después de advertir su error, tuvo que conformarse con traducir desde esa versión checa que había realizado otro Kafka [mi padre], así que mi padre también está involucrado en la traducción de Kafka al árabe.

Al español: A comienzos de la década del sesenta la editorial Losada publica un volumen de La metamorfosis de Franz Kafka con traducción y prólogo de Jorge Luis Borges. Aunque el libro tuvo muy buenas ventas, como solía ocurrir con cada uno de los ejemplares de la popular colección “Biblioteca Contemporánea”, algunas personas comenzaron a sospechar del origen de esa traducción, entre ellos el escritor argentino Fernando Sorrentino, quien no sólo dudaba de que Jorge Luis Borges fuera el autor de esa traducción sino, sobre todo, de que ese trabajo lo hubiera realizado un argentino y no, como parecía demostrar el léxico y el uso recurrente de leísmos, un español.

La inquietud de Sorrentino persistió y casi una década después tendría la posibilidad de resolverla de primera mano al entrevistarlo para su próximo libro: Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (1974). La respuesta del gran escritor argentino merece no imponer ninguna glosa:

Bueno: ello se debe al hecho de que yo no soy el autor de la traducción de ese texto. Y una prueba de ello —además de mi palabra— es que yo conozco algo de alemán, sé que la obra se titula Die Verwandlung y no Die Metamorphose, y sé que hubiera debido traducirse como La transformación. Pero, como el traductor francés prefirió —acaso saludando desde lejos a Ovidio— La métamorphose, aquí servilmente hicimos lo mismo. Esa traducción ha de ser —me parece por algunos giros— de algún traductor español. Lo que yo sí traduje fueron los otros cuentos de Kafka que están en el mismo volumen publicado por la editorial Losada. Pero, para simplificar —quizá por razones meramente tipográficas—, se prefirió atribuirme a mí la traducción de todo el volumen, y se usó una traducción acaso anónima que andaba por ahí.

En un artículo titulado “El kafkiano caso de la Verwandlung que Borges jamás tradujo”, Fernando Sorrentino agrega que preparando una nueva edición de ese libro de conversaciones, pudo enterarse gracias a Miguel de Torre —hijo de Norah Borges y sobrino del escritor— que tampoco pertenecían a él las versiones de “Un artista del hambre” (Ein Hungerkünstler) y “Un artista del trapecio” (Erstes Leid).

Lo interesante es que esa traducción anónima al español no difiere de la primera que salió en 1925, un año después de la muerte de Kafka, en el número 18/19 de Revista de Occidente. La investigadora Cristina Pestaña Castro de la Universidad de Valladolid investigó este asunto que, incluso hoy, no parece resuelto. Hasta ahora la principal hipótesis de Pestaña Castro es que, según una declaración de José Ortega, hijo de Ortega y Gasset, la autora de la traducción habría sido una mujer: Margarita Nelken, hija de judíos alemanes emigrados a España que alcanzó cierto prestigio como escritora y política. Sin embargo, no es posible confirmar del todo esta hipótesis, porque los archivos de la revista fueron destruidos durante la guerra. Tampoco está claro si esta supuesta traductora realizó su versión directamente desde el alemán o utilizó algunas de las traducciones disponibles.

En definitiva, se trata de otro enigma dentro del universo de las traducciones kafkianas que, con sus vericuetos y embrollos, no hacen más que homenajear al célebre escritor.

Juan Pablo Bertazza nació en Buenos Aires en 1983. Es Licenciado en Letras (UBA). Publicó los libros de poesía Los que no hablan (2010), En base doble (2013), Calle Lavalle (2015), La revolución tranquila (2015), La revolución de terciopelo (2017, traducido al checo como Na prahu Prahy) y el libro de ensayos La furtiva dinamita (2014) sobre la polémica historia del Premio Nobel de Literatura. En 2017 ganó la beca Praga Ciudad de la Literatura para escribir su primera novela Síndrome Praga (Adriana Hidalgo), traducida al checo. En 2019 fue uno de los escritores latinoamericanos invitados a la Feria del Libro Svět knihy. En 2021 publicó su segunda novela Alto en el cielo (Adriana Hidalgo). Actualmente, trabaja en Radio Praga Internacional y realiza un doctorado de literatura en la Universidad Palacký de Olomouc, República Checa.

Foto: Patricia Martínez Bin

25/07/2023

Grupo Psicológico Maschwitz anuncia la apertura de turnos para atención psiquiátrica a partir de Julio. Lunes de 9 a 12 hs. Dr Guillermo Rodríguez, Médico Psiquiatra especialista en adultos. Para solicitar turno comunicarse al whatsapp: 1134895915.

25/06/2023

GRUPO PSICOLOGICO MASCHWITZ ANUNCIA QUE POR EL MOMENTO ESTAMOS SIN TURNOS EN TODAS LAS ESPECIALIDADES. LAMENTAMOS NO PODER ATENDER Y RESPONDER A LOS PEDIDOS EN ESTE MOMENTO. MUCHAS GRACIAS.

11/04/2020

Editorial, Helga Fernández. En tiempos de excepción, va una nueva entrega de historias clínicas, esta vez entonces, de excepción. En esta oportunidad quiero compartir una lectura posible de una fra…

14/03/2020

De Pandemias, coronacircus y virus de la crueldad.

PRIMERA PARTE: LA EPIDEMIA.

Las pestes y epidemias no son nuevas. Mucho se ha escrito y recordado en estos últimos días de otras epidemias y otros tiempos. De lo leído rescato algunos puntos:
Durante epidemias pasadas los colectivos sociales han desarrollado comportamientos irracionales, entre esas irracionalidades, la necesidad de encontrar un chivo expiatorio, culpar a alguien o algún grupo y sobre ellos volcar el temor en forma de furia; segregación y muerte a quienes se creía “culpables o responsables del mal”.
Las epidemias desafían nuestra creencia casi infantil de tener todo bajo control, que podemos estar a salvo y que no es a nosotros que algo nos va a suceder. La epidemia afecta entonces esa creencia y nos devuelve la fragilidad de nuestros cuerpos, podemos enfermar aunque estemos sanos, tengamos una excelente cobertura médica o viajemos en primera.
El segundo desafío es aceptar la contingencia, el azar. Pensamos que podemos prever todo o casi todo y el azar nos sienta en un avión o en un lugar al lado de alguien que sin saberlo transmite el virus y nos enfermamos.
Entiendo que el tercer desafío es aceptar que no hay salvación individual, no estamos solos, no alcanza con que vayamos al super y acaparemos alcohol en gel para tres generaciones, si el otro no puede protegerse a la larga me pone en riesgo.
Los infectólogos y especialistas recomiendan entonces medidas sencillas y eficaces:
- Cuidarnos entre todos, cuidarse es cuidarte y cuando te cuidas me proteges.
- Lavarse las manos con agua y jabón está bien. Secarse con toalla de papel preferentemente y exclusivamente en lugares públicos. si toses o estornudas hacelo en tu codo.
- Quedarte en casa si te sentís mal: fiebre tos o resfrío y dolor de garganta. No hagamos como el señor que por ir a trabajar creyendo que sin él el mundo no funciona, puso en cuarentena y en riesgo a un montón de personas. Aislarse para no contagiar a nadie.
- Si estas entre la población de riesgo por edad (más de 65 años) o por vulnerabilidad (enfermedades preexistente como asma, respiratorias en general, diabetes o alta presión) quédate en casa, no te expongas, ya habrá tiempo de retomar las rutinas. ANTE LA DUDA CONSULTA CON TU MEDICO DE CONFIANZA
- Evitemos aglomeraciones, reuniones, cercanías. Pongamos distancia entre nosotros para poner a distancia el contagio. QUE LA DISTANCIA SEA FÍSICA Y LA CERCANÍA DE EMPATIA Y SOLIDARIDAD.
- Evitemos los saludos de besos y abrazos y hasta darnos la mano. Se puede sonreír y dar así una bienvenida cálida y segura.
- No acapares; no estás solo, no salgas corriendo pensando solo en vos a comprar alcohol, alcohol en gel y barbijos. Seamos responsables y solidarios. Tiene que haber barbijos para las personas que lo necesiten. Lo mismo sucede con las indicaciones de vacunación y cualquier otra indicación que den las autoridades sanitarias. Escuchemos a los especialistas y acatemos las indicaciones.
- No acapares mercaderías como si viniera el fin del mundo. En España hay desabastecimiento en los supermercados, no es necesario acumular como si estuvieras solo en el mundo. Otra vez solidaridad es la clave
- Y si te sentís mal y te asusta, tenés fiebre, o tos o dolor de garganta o todo eso junto no salgas corriendo al hospital y a golpear la puerta del médico en la sala de espera dejando un tendal. Hagamos caso, llamemos por teléfono según cada región a los números que están habilitados: el 148 en nuestra provincia.
- Fíjate que también muchos sistemas de salud (los llamados pre pagos) tienen líneas telefónicas para hacer consultas médicas. LA IDEA ES EVITAR EL DESPLAZAMIENTO DE LAS PERSONAS QUE PUEDAN TENER EL VIRUS PARA EVITAR SU PROPAGACIÓN Y CONTAGIO.

Entre todos, y en medio de tanta información- alguna muy mal manejada- y lamentablemente tantas noticias falsas (las llamadas fake-news) busquemos la mejor manera de enfrentar esta situación sin minimizarla pero tampoco maximizarla.

En el momento que estamos necesitamos RESPONSABILIDAD E HIGIENE para empezar,con esto alcanza.
Hagámoslo por qué más allá de los slogans o fragmentaciones partididistas La Patria es CON el otro.

Lic. Patricia Martínez
Psicoanálista
Dirección del G.P. Maschwitz.

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