31/07/2026
¡Qué vergüenza! El Gobierno nacional, con la punta del plumazo y a través de un decreto miserable, acaba de dinamitar el Coro Nacional de Niños, una joya de nuestra cultura que durante casi sesenta años nos llenó de orgullo. ¡Sí, leyó bien: sesenta años de historia tirados a la basura con una firma! Mientras tanto, los músicos, docentes y artistas que hicieron grande a esta institución, creada en 1967, ya alzaron la voz con justa furia ante este atropello. Pero, claro, ¿a quién le importa la tradición, la educación y el arte cuando se puede borrar de un plumazo lo que nos identifica como país? ¡Indignante, simplemente indignante!