08/03/2021
Esta pregunta es muy frecuente: ¿por qué no puedo decir que no? Se podría pensar que las personas que no pueden decir que no se encuentran en una posición pasiva o sumisa frente a la demanda del otro. Si el sujeto desea decir que NO y dice SI, antepone la demanda y el deseo del otro antes que el suyo propio y, posiblemente, este modo de relacionarse con el otro se extrapole a toda su vida en general.
Este modo de relacionarse suele angustiar mucho a esas personas, ya que en el fondo no están siendo fieles a su deseo que, a pesar de gritar ¡¡NO¡¡, sede 1.2...3...4 veces hasta que esa modalidad se cristaliza en su personalidad. Al decir siempre que sí a todas las personas, el sujeto se corre del papel de actor de su propio deseo y alimenta ese goce producido para evitar así hacerse cargo de su deseo- la famosa zona de confort-.
Entonces ¿por qué no puedo decir que no?
Porqué de algún modo no querés, en el fondo es más cómodo no hacerte cargo de lo que querés. Elegís alimentarte de las sobras que deja la demanda del otro, problema fundamental del neurótico que sede su deseo para complacer al otro.
⚠️aclaración⚠️
Este post hace referencia a aquellas personas que no pueden decir que no en situaciones cotidianas sin dominación psicológica y/o física.
Estoy para escucharte 🙂
Lic. Alejandro Yurjevic