25/05/2023
El poder del perdón solamente se encuentra en un alma pura como la de un niño, donde el perdón se da sin condiciones. Después de todo la ofensa pertenece a las memorias del pasado y como tal ha sido trastocada por el transcurso del tiempo, pertenece a una percepción del pasado que tratamos de pensar en el presente, lo cual es absolutamente absurdo. Sin embargo el ego sigue contándose historias de victimización para justificar su dolor de No Ser, en vez de apostar a la vida, a la reconciliación de las almas. En definitiva todos deberemos ser perdonados de los mismos pecados que imputamos a los otros y sabemos que como juzguéis seréis juzgados. El tiempo es un perdonador profesional, no obstante no es eficaz. Personas que se aman continúan en una dinámica de resentimientos hasta que la muerte los despierta trasladándolos a un escenario más profundo.