23/05/2026
¿Cuántas partes de tu sexualidad quedaron silenciadas por todo lo que aprendiste sobre “cómo debería ser” una mujer?
A veces no se trata solo de grandes deseos reprimidos, sino de pequeños gestos, movimientos, juegos, actitudes o formas de expresarte que fuiste apagando para encajar en una idea de “lo correcto”.
Pero hoy sos una mujer adulta.
Y podés explorar(te), habitar(te) y descubrir(te) desde un lugar más libre y consciente.
Tus deseos no necesitan permiso.
Tus fantasías no necesitan validación externa.
Tus búsquedas no tienen que encajar en la mirada de nadie más.
La verdadera libertad también es animarte a escuchar esa parte tuya que durante mucho tiempo aprendió a callarse.
Si esto resonó con vos, guardalo para volver a leerte.