23/05/2026
Se va una semana desafiante a otro nivel.
Una semana de las que lloras sola, que con todos los días juntos acumulas con suerte 5 horas de sueño, que todo se vuelve más complejo, cuesta arriba. Con una realidad capaz distorsionada por la falta de descanso. Con miedos e incertidumbre de no saber si estoy haciendo o no lo correcto. Si la bebé necesita ir o no a la guardia, si la forma en la que respira es una alarma o estoy exagerando, si estoy tomando decisiones correctas en lo laboral, si estar tanto con el teléfono me aleja profundamente de mis hijos y de la mamá que idealizo ser o si es lógico que haya momentos en los que haya que trabajar más y ponerle más esfuerzo, si estoy eligiendo el camino correcto, si escucho a las personas que siempre tienen algo para decir de lo que estoy haciendo como mamá, como profesional o como líder de varios proyectos.
SILENCIO BRUNO. Pero QUE DIFICIL.
Sin dudas esta semana me incomodé. Pasó de todo en todos los ámbitos, más de lo que me animo (y elijo) compartir en esta red.
Que viaje ser mamá de 3, los mocos + liderar proyectos comerciales en un país desafiante y hacernos cargo de todas las aristas que tienen esos proyectos. Que vertiginoso por momentos.
Todo está temblando por acá. Pero lo único que no puedo negar es que lo di todo. Con aciertos y errores, aprendiendo y agobiada, pero hice lo máximo que podía hacer en cada partido. Eso es lo único que no me cuestiono.
Les dejo una frase que me dijo mi coach una vez:
Duden de sus pensamientos y sus emociones.
Al menos no las den por cierto de una, cuestionenlas, capaz solo es la mente jugándonos una mala pasada.
Frase puente: Eso que estás haciendo o pensando, te aleja o te acerca de lo que querés?
Los leo ❤️
(No me pienso releer porque lo borro, capaz nada tiene coherencia, quiéranme igual)