11/09/2026
Cuando veo pacientes que quieren comenzar a entrenar, una de las preguntas que más escucho es:
“Doctor, ¿qué estudios debería hacerme antes de empezar?”
Y mi respuesta suele ser: no todos necesitan los mismos estudios.
El año pasado, mientras participaba de las Scientific Sessions de la American Heart Association en Nueva Orleans, volví a confirmar una idea que considero fundamental: el ejercicio es una de las mejores herramientas para prevenir enfermedades cardiovasculares, pero su indicación también debe ser personalizada.
Antes de solicitar estudios, necesito conocer a la persona:
¿Hace actividad física habitualmente?
¿Con qué intensidad quiere entrenar?
¿Tiene hipertensión, diabetes, colesterol elevado u otros factores de riesgo?
¿Presenta dolor de pecho, falta de aire, palpitaciones, mareos o desmayos?
A partir de esa conversación, de los antecedentes, del examen clínico y del control de la presión arterial, podemos decidir si es necesario realizar un electrocardiograma, una ergometría u otros estudios.
Las Guías Europeas de Cardiología del Deporte y Ejercicio destacan justamente la importancia de evaluar el riesgo de manera individual y tomar las decisiones junto con cada paciente.
El objetivo del control no es impedirte hacer ejercicio. Es ayudarte a comenzar o continuar de una manera más segura y adecuada para vos.
Si te preocupa iniciar una actividad física sin conocer tu estado cardiovascular, vení. Te espero en PREVIUM y conversamos sobre qué estudios deberías hacerte para entrenar con mayor seguridad.
PREVIUM
MEDICINA ANTICIPATIVA