19/05/2026
Últimamente estoy aprendiendo que no necesito tener todas las respuestas para seguir avanzando.
Como buena aprendiz de la vida, pasé mucho tiempo enredada en bucles infinitos de pensamientos, paralizada por la mente y sin hacer nada al respecto.
Hoy entiendo que avanzar también es:
equivocarme, volver a intentarlo, recuperarme y seguir.
Mi cuerpo se está convirtiendo en mi mayor socio.
El que me dice la verdad.
El que reconoce las intuiciones apenas aparecen.
Y estoy aprendiendo a escucharme con una afinación más fina:
frenar cuando necesito hacerlo,
hablar cuando realmente lo siento,
y poner límites para cuidarme.
Y quizás sanar también sea aprender a escucharse en lo cotidiano, en el día a día, en el hora a hora...
Con amor, Juli 💖