30/07/2026
No se trata solo de vivir más años, sino de tener una razón clara para vivirlos. La ciencia lo respalda: las personas con un sentido de propósito definido presentan menor riesgo de mortalidad, mejor salud cardiovascular y mayor resiliencia frente a la enfermedad.
El propósito no es un lujo reservado a unos pocos. Puede ser tan simple como cuidar de alguien, aprender algo nuevo cada día o contribuir a algo más grande que uno mismo.
Sin propósito, los años se acumulan. Con propósito, los años se sostienen.
¿Cuál es el tuyo?