19/05/2026
✨Hay momentos en los que la vida pesa tanto que una siente que la divinidad se quedó en silencio,se olvidó de nosotras..
Cuando falta la plata, cuando el miedo aprieta el pecho, cuando alguien que amamos —como mi perrita atravesando un cáncer— está luchando, es fácil pensar que fuimos olvidados.
Y sin embargo…
la divinidad sigue apareciendo.
Aparece en quien acerca una bolsa de mercadería sin juzgar.En quien pregunta “¿cómo estás?” y realmente quiere escuchar.
En quien comparte, acompaña, abraza, sostiene.
En esas manos humanas que llegan justo cuando el alma ya no sabe cómo seguir.
A veces creemos que Dios, el universo o la vida nos abandonó.
Pero tal vez la divinidad nunca estuvo en no sufrir,
sino en la red de amor que se teje entre las personas cuando alguien cae y otro decide ayudarlo a levantarse.
Quizás el milagro no siempre baja del cielo.
A veces tiene voz humana, mate compartido, una transferencia inesperada, una caricia, una presencia,un abrazo,un "estoy acá ".
Y creo que también hay algo importante en todo esto:animarnos a ser esa pequeña chispa divina para la vida de alguien más.
Porque nunca sabemos cuánto puede salvar un gesto sencillo cuando alguien está atravesando la tormenta🐞