20/05/2026
¿Has sentido alguna vez que, aunque hables el mismo idioma, parece que estuvieras en otro planeta? 🌍💭
Cuando decidimos migrar, nos preparamos para los cambios logísticos: el trabajo, la vivienda, el clima. Pero rara vez nos preparan para el "duelo silencioso de los códigos". Es esa sensación de que los gestos, los silencios y las formas de entender el mundo han cambiado, y lo que antes era automático, ahora requiere un esfuerzo extra de atención.
A veces, nos sentimos ante un "muro invisible" donde intentamos integrar nuestra cultura con la nueva, y el choque puede ser agotador. Si hoy te sientes así, quiero decirte algo importante: tu confusión es válida. No has perdido tu identidad, estás en pleno proceso de reconstrucción. Estás aprendiendo a sonar en una nueva frecuencia y eso requiere tiempo, paciencia y, sobre todo, mucha autocompasión.
El duelo migratorio es un proceso, no un evento único. Y reconocerlo es el primer paso para volver a sentirte en casa, contigo mismo/a.
Me encantaría abrir este espacio para escucharte:
¿Qué es lo que más te ha costado entender de tu nuevo lugar? ¿Qué pequeño ritual (como un café o un mate) te ayuda a reconectar con tus raíces?
Te leo aquí abajo. 👇