06/07/2026
✨Muchas veces la preocupación se sostiene porque la persona cree que preocuparse cumple una función útil o moral. En el fondo aparece algo como: “si dejo de preocuparme, algo malo puede pasar o algo dice de mí”.
Algunas creencias típicas que mantienen la preocupación:
👉“Si no me preocupo, es porque no me importa.”
Como si la preocupación fuera una prueba de amor, responsabilidad o compromiso. Ejemplo: “Si no estoy pensando todo el tiempo en mi hijo, soy mala madre.”
👉“Preocuparme me prepara.”
La persona siente que anticipar todos los escenarios posibles la va a dejar más lista. Pero muchas veces no prepara: agota.
👉“Si me preocupo, puedo evitar que pase.”
Como si pensar mucho en el problema tuviera un efecto protector. Ejemplo: “Si estoy atenta a todo lo que puede salir mal, quizás lo controlo.”
👉“Preocuparme me da control.”
Aunque en realidad sea un control mental, no real. La persona no puede controlar el resultado, pero siente que al menos “está haciendo algo”.
👉“Si dejo de preocuparme, bajo la guardia.”
Como si relajarse fuera peligroso. Algo tipo: “No me puedo confiar, porque cuando una se relaja pasan las cosas.”
👉“Pensar mucho es resolver.”
Se confunde preocupación con solución. Pero preocuparse suele ser circular: vuelve una y otra vez sobre el problema, sin pasar a una acción concreta.
👉“Ser responsable es estar preocupada.”
La calma se vive como irresponsabilidad. Entonces la preocupación se transforma en una especie de “deber”.