29/06/2026
¿Por qué nos cuesta tanto poner límites?
Porque muchas veces crecimos creyendo que decir que no era egoísmo. Que incomodar al otro estaba mal. Que para que nos quieran, había que estar disponibles siempre.
Entonces empezamos a tolerar cosas que nos duelen, solo para no sentir culpa.
Pero poner límites no es rechazar al otro. Es dejar de rechazarte a vos mismo. Y aunque al principio incomode, aprender a decir “hasta acá” también es una forma de amor propio.
Maria Belén Suarez
Atención Psicologica Online