23/12/2018
UTILIZAR LA FIGURA de PAPÁ NOEL COMO MÉTODO DE CONTROL ES UN ERROR.
Está demostrado que el estrés y la ansiedad de los niños (y los adultos), en promedio, se eleva en diciembre.
Y no es para menos.
Finalización de etapa escolar, término de clases y cambio de rutina.
Padres más ansiosos por todo lo que implican estas fechas y por lo tanto menos disponibles (cansancio, la acumulación de actividades, pasar demasiado tiempo con la familia, el bullicio generalizado, las compras, las expectativas no cumplidas, entre otras…).
Menos estructura, lo que implica que al niño lo veamos “ser más él”, sin las conocidas rutinas escolarizadas.
Y como si fuera poco, la utilización de la figura de Papá Noel como método de control, usándolo como un ser que todo lo ve y lo sabe.
Varios niños viven bajo amenaza estas fechas.
“Si te portas bien, habrá regalo", "Cuidado que Papá Noel te vigila", "Tienes que comer todo para recibir ese juguete que deseas", y un sinfín de amenazas similares.
Y Papá Noel pasa de ser algo lindo y mágico, a ser una herramienta de premiación o castigo.
Y así, está lleno de niños estresados y ansiosos, que apenas ven a un Papá Noel en un centro comercial gritan y lloran del susto, con miedo a esa figura que los vigila.
Y que dependiendo de que, si se “portan bien o mal”, será lo que recibirán.
Sumado a que “comportarse bien o mal” responde más a exigencias y expectativas adultas que al propio momento evolutivo del pequeño, y de la relación vincular entre el niño y su entorno.
Debemos explicarles que ellos se portan como lo que son, niños, y si nos "portamos bien" -algo muy relativo según quien evalúe lo que es buen comportamiento-, es porque de esa forma vivimos en armonía, nos llevamos bien con las personas, y todos nos sentimos mejor. Pero no porque Papá Noel vigile o vaya -o no- a traer regalos en función de eso.
Aunque en estas fechas, familiares, vecinos -y hasta desconocidos-, se sientan con el derecho a acercarse a preguntar si el niño “se portó o no bien”, y nosotros tengamos que ir detrás explicando que eso no tiene relación alguna con Santa...
¿Cómo no va a subir su nivel de ansiedad con tanta información contradictoria?
¿Cómo escapar de la "amenaza" de la Navidad, sin dejar de vivir la "magia" de la Navidad?
Deberíamos tomar conciencia de lo que implica usar a Santa como una amenaza.
LOS NIÑOS MERECEN VIVIR LA MAGIA DE LA NAVIDAD, SIN CONDICIONES.
“Portarse bien” condicionado a un premio, no es aprender el valor real de hacer las cosas bien, sino que sólo los convertirá en adultos que actúan por interés, para recibir algo a cambio.