18/05/2022
Esta es la historia de V
La cuento con su autorización y la de sus padres.
Por noviembre del 2021 no era novedad en el sanatorio un ingreso a internacion por trastorno de la conducta alimentaria … la pandemia hizo estragos con la salud física y mental de tantos niñ@s y adolescentes
Que difícil fue ese primer intento por conocerla .. tan indiferente, aunque imagino que habrá estado tan tríste, que solo me dio ganas de abrazarla aunque no lo hice
Le explique que su cuerpo necesitaba volver a funcionar … que no se puede vivir sin nutrirse, que su corazón estaba empezando a latir a un ritmo lento, que los otros órganos se ponían en “modo ahorro”
Armamos un equipo para ella, pediatras, psicólogos, psiquiatras, gastro, Nutris… FAMILIA
Decidimos ponerle una sonda para ayudarla a nutrirse y salir de esa zona de riesgo… casi ni pestañeó cuando se la colocaba … aunque veía que sus ojitos rebalsaban de lágrimas, así que espere … y llegó su enojo, su furia, sus insultos … y ahí empecé a creer que las cosas podrían andar bien
Me contó que empezó dejando las grasas y harinas, después los animales, después lo que contaminaba el ambiente, se descargó aplicaciones para contar calorías, empezó a seguir en redes a personas que le daban consejos para “adelgazar hasta desaparecer “, sacan fotos de cada comida y la suben a un grupo y ahí las “asesoran” de lo que “engorda” … actividad física constante, movimiento para “quemar calorías”, más tarde empezó a sentir dolor abdominal al comer, después ganas de vomitar, y así fue desapareciendo, ocultándose en ropas amplias y oscuras, fue apagándose , tanto que ni sus padres la reconocían
Se fue a casa con la sonda puesta, fueron meses de vernos mucho, con muchísimos alti y bajos
Volvió al colegio, al club, que valentía hay que tener para no sentirse señalada !!
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