21/02/2026
¿Qué pasa cuando Jerry decide que ya no quiere seguir jugando?
Este episodio, en su aparente sencillez, pone en escena algo profundamente humano: el pasaje del padecimiento repetido al acto de corte.
Tom no se detiene. Insiste, irrumpe, no registra el límite. No hay en él una pregunta por el deseo del otro, sino una repetición casi automática del hostigamiento. Desde el psicoanálisis, esa insistencia puede pensarse como un goce que no se interroga.
Jerry, al principio, tolera. Esquiva, se adapta, responde desde la lógica del juego. Pero esa dinámica, sostenida en el tiempo, deja de ser lúdica y se transforma en desgaste.
El agotamiento no es solo físico, es subjetivo. Es el punto en el que ya no podés seguir ocupando el mismo lugar sin perderte a vos mismo.
Y ahí viene el corte.
Ese corte no busca educar a Tom, ni hacerlo cambiar. No hay pedagogía ni reproche. Justamente ahí radica su potencia: el corte no apunta al Otro, sino a la posición del sujeto.
Jerry deja de estar disponible, deja de ofrecerse como objeto de ese circuito de goce.
En ese gesto final, Jerry no gana ni pierde. Lo que hace es algo más radical: se corre de una escena que ya no le permite desear.
Y eso, desde el psicoanálisis, es una de las formas más claras de un acto.
🤔 ¿Alguna vez tuviste que hacer como Jerry y salir de una escena que ya no te dejaba ser vos? Te leemos 👇