04/02/2026
Una uña involuta (o "uña en teja") es una deformidad donde la placa ungueal se curva excesivamente hacia adentro, clavándose en los tejidos blandos del dedo, causando dolor, enrojecimiento e inflamación, y a veces dificultando la marcha, pudiendo ser causada por calzado inadecuado, traumatismos, factores hereditarios o problemas en la estructura ósea del dedo. El tratamiento, generalmente podológico, busca corregir la curvatura con métodos como ortonixias (correctores de uñas), ortesis o, en casos graves, cirugía, para aliviar el dolor y prevenir complicaciones como la uña encarnada.
Características:
Curvatura acentuada: La uña se vuelve tubular o en forma de teja.
Dolor: Los bordes presionan la piel.
Engrosamiento: A menudo, la uña también se engrosa.
Complicaciones: Puede llevar a inflamación, infección y problemas al caminar.
Causas:
Factores externos: Calzado estrecho, traumatismos, actividad física intensa.
Factores internos: Predisposición genética, problemas en la matriz ungueal, o exostosis (crecimientos óseos) debajo de la uña.
Tratamiento:
Podólogo: Es fundamental para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Ortonixias: Dispositivos que corrigen la curvatura gradualmente, como las láminas o arcos de resina.
Calzado adecuado: Evitar la compresión.
Cirugía: Técnicas como la teguloplastia pueden ser necesarias para corregir la deformidad definitivamente.
Es crucial consultar a un profesional para evitar que el problema empeore y para obtener la solución más efectiva.