08/06/2026
Cuenta la historia que un rey pidió a los sabios de su corte un anillo especial. No quería solo un objeto precioso, sino un secreto escondido en él: un mensaje que pudiera sostenerlo en los momentos más oscuros.
El anciano sirviente del palacio escribió tres palabras en un papel y le dijo: “No lo leas ahora. Guárdalo en el anillo y ábrelo solo cuando todo parezca perdido”.
El día llegó. El reino fue invadido y el rey, perseguido por sus enemigos, huyó a caballo. Cuando sintió que no había salida, abrió el anillo y leyó: “Esto también pasará”. Al instante, recuperó la calma. Los enemigos se desviaron en el bosque y el rey logró salvarse. Con el tiempo, reunió a su ejército y reconquistó su tierra.
En medio de la celebración, buscó al anciano para agradecerle. El sabio sonrió y le pidió: “Vuelve a leer el mensaje”. El rey, sorprendido, obedeció. Otra vez las mismas palabras: “Esto también pasará”.
Entonces comprendió: no era solo un recordatorio para la derrota, también para la victoria. Porque tanto el dolor como la alegría son pasajeros. Todo lo circunstancial cambia, se transforma, se va.
✨ La enseñanza: La vida es movimiento. Nada permanece igual: ni los momentos de crisis ni los de gloria. Lo único constante es el cambio… y tu capacidad de atravesarlo con sabiduría.