01/07/2026
La energía femenina y la energía masculina viven dentro nuestro.
No se dividen por género.
No representan una orientación sexual.
Representan movimientos internos.
La energía femenina es esa parte nuestra que nos permite sentir, creer, escucharnos, recibir, gestar emociones, ideas, deseos y nuevas formas de habitar la vida.
Es nuestro mundo interior.
La energía masculina, en cambio, es esa parte nuestra que nos permite accionar, decidir, iniciar, activar, hacer y salir al mundo exterior.
Pero hay algo importante:
Cuando nuestra energía femenina no conecta con sus recursos —el sentir, el creer, el escucharse, volver a la raíz, confiar, gestar una idea o una emoción— nuestra energía masculina no puede accionar con fuerza.
Nuestra parte de acción se bloquea.
Se paraliza.
Se destruye desde adentro.
Porque la energía masculina puede ver el camino, puede pensar, puede reconocer los recursos, pero si no hay una energía femenina que sienta, que crea, que geste y que le dé sentido a ese movimiento, no puede avanzar.
Sin mundo interior, el mundo exterior se vuelve pesado.
Sin sentir, accionar se vuelve obligación.
Sin raíz, el movimiento se vuelve supervivencia.
Por eso te hago una pregunta:
¿Vos estás creando desde la carencia o desde la abundancia?
Este es un recorte de mis clases de Tarot & a numerologia con enfoque terapéutico .
Cada clase es un despertar de la conciencia , una nueva filosofía de vida se instala en nuestras creeencias .
¿Te animas a vivir esta experiencia ? ¿Te veo en mis clases ? Aldi.