16/10/2026
Crecemos creyendo que conocemos a nuestra mamá.
Sabemos cómo toma el café, qué cosas la enojan, qué comida hace mejor, qué frases repite desde que tenemos memoria.
Pero hay una parte de su historia de la que nosotros no fuimos testigos.
Hubo una mujer antes de nosotros.
Y siguió habiendo una mujer mientras nosotros crecíamos.
Una mujer que tuvo miedo, deseos, contradicciones, cansancio, proyectos, pérdidas, decisiones que quizás hubiera tomado diferente y sueños que tal vez todavía siguen esperando.
Con los años entendí algo:
ver a nuestra madre solamente como “mamá” también puede ser una forma de no verla completa.
Porque ser madre puede ocupar una parte enorme de una vida, pero ninguna mujer debería desaparecer detrás de ese rol.
Este Día de la Madre no quiero celebrar cuánto pudieron soportar, cuánto dejaron para después ni cuántas veces se pusieron últimas.
Quiero celebrar que siguen acá.
Que todavía pueden elegir.
Cambiar.
Empezar.
Descansar.
Disfrutar.
Desear algo que sea solamente suyo.
Y construir una vida que también las tenga a ellas como protagonistas.
Quizás nunca se lo dijiste de esta manera.
Entonces no hace falta que encuentres las palabras.
Mandale este Reel.
Que hoy también sea un regalo para la mujer que existe, además de mamá.
Feliz día.
Yesica Montes