04/06/2022
LA VOZ es un recurso interno.
Permite atravesar dolores, transformar emociones, expresar sentires, aflojar tensiones, armonizar la energía, ampliar el conocimiento de nosotros mismos. Cuando hablo de la voz en este sentido, no me refiero tanto a palabras sino a los sonidos "animales", es decir no pensados sino sentidos, como suspiros, gemidos, llanto, risa...que vienen directamente de nuestra pelvis. La represión social y cultural de esos sonidos, nos ha quitado mucho poder y mucha salud. Hacen alquimia natural y liberan garganta y zona de sacro a la vez (que están totalmente conectadas). Los sonidos abiertos- sin cierre labial, vocales como la "O" por ejemplo. Tomo algunas palabras de Frida Kaplan que se expresa tan claro al respecto: Cuando emitimos sonidos abiertos cambia la emoción o el humor de base al abrirse el espacio de la garganta. La vibración se propaga por dentro afectando distintos tejidos y cavidades mientras dura la emisión del sonido, ayudando a tomar conciencia de estas zonas y liberar tensiones fijadas en articulaciones o partes blandas; también en partes oseas por resonancia. El diafragma se activa sin esfuerzo, modificando el volúmen del tórax y el espacio en el suelo pélvico. El ritmo respiratorio también varía de inmediato, posibilitando la respiración profunda. Despierta la percepción. Modifica la rigidez, la circulación, la conexión de la cavidad bucal con la pélvica..."
Esta voz es una gran aliada; me ha servido y a otras/os, para para ayudar a liberar angustia, situaciones traumáticas, para calmar cólicos menstruales, para aflojar dolores del cuello y hombros, panza, para reír 😄..y expandir estos espacios contraídos. También es un potente recurso con el que hemos experimentado con embarazadas para la gestación y el parto.
Gre