01/08/2026
"A Nuestra Tierra Querida", de Alison Arrúa Clavijo
Gracias, Madre Tierra, por el abrazo tierno,
por el río que canta y el viento eterno.
Tus cielos nos cubren con mantos de estrellas,
y el sol nos despierta con luces muy bellas.
En tus bosques verdes, el tiempo se queda,
y la madera nos da hogar y vereda.
Las abejas, pequeñas, sin pausa trabajan,
son las tejedoras del ciclo que las flores atajan.
A los mares profundos, a las olas en juego,
y al delfín que salta, libre y sin miedo.
Gracias al árbol que ofrece su sombra,
al lobo que aúlla y en el viento se nombra.
A las aves migrantes que recorren distancias,
recordándonos siempre nuevas esperanzas.
La hormiga nos muestra con organización que todo en la vida requiere unión.
Cada ser es un hilo en esta gran red,
del zorro al gusano que el suelo arremete.
Sin ti, abeja, no habría alimento;
sin ti, pez, el mar sería solo lamento.
Hoy alzamos la voz por cada criatura,
por los que viven en el agua o escalan la altura.
Que el hombre siempre recuerde, en su andar ciego,
que nada es suyo, todo es un juego.
Cuidemos la Tierra, que nos da vida,
y con cada acción, nuestra historia es tejida.
Agradezcamos juntos este hogar compartido,
que el respeto a todos los seres no quede en olvido.
Desde la abeja, tan frágil, hasta el viejo roble,
toda vida merece un cuidado noble.
Gracias, Tierra, por todo lo dado;
cuidarte es amor, no solo legado.
🎨Ilustración de
psicopedagogia