12/08/2026
Aumentaste el consumo de proteínas para mejorar tu alimentación, ganar masa muscular o alcanzar un objetivo específico.
Pero empezaste a notar:
distensión;
acidez;
digestiones lentas;
constipación;
menor tolerancia a determinados alimentos.
El problema no necesariamente es “la proteína”. Puede estar en la cantidad, la calidad, la distribución durante el día, la hidratación, la falta de fibra o la manera en que tu sistema digestivo está respondiendo.
Una dieta hiperproteica no debería organizarse solamente alrededor de cuántos gramos consumís. También necesita contemplar cómo digerís, qué alimentos acompañan ese aporte y cuáles son las necesidades reales de tu organismo.
Una estrategia alimentaria puede tener un buen objetivo y, aun así, no estar bien diseñada para vos.
Si estás siguiendo una dieta hiperproteica y aparecieron síntomas, consultanos. En Integralis podemos ayudarte a evaluar tu alimentación de manera integral y personalizada.