25/03/2026
Hay dolores que no empiezan en el cuerpo…
empiezan en el corazón.
En todo lo que callaste,
en lo que sostuviste sola,
en el amor que diste sin medida…
y en todo lo que te olvidaste de darte a vos.
A veces, el cuerpo no enferma para castigarte,
sino para pedirte que pares,
que te mires,
que te abraces.
Que también te cuides.