12/06/2026
REFLEXIÓN PARA EL DEBATE
Uno de los temas que más me interesa analizar es el origen real de los procesos tumorales y cómo se construyen las teorías médicas que terminan convirtiéndose en consensos.
La teoría clásica de la metástasis sostiene que células tumorales pueden desprenderse del tumor original, viajar por la sangre o el sistema linfático y generar nuevos tumores en otros órganos. Sin embargo, esto también abre preguntas interesantes. ¿Por qué determinadas metástasis aparecen preferentemente en algunos órganos y no en otros? ¿Qué condiciones encuentran allí para poder desarrollarse?
La medicina moderna ha incorporado conceptos como inflamación crónica, microambiente tumoral, inmunidad, microbioma y terreno biológico. Esto sugiere que el contexto donde aparece una enfermedad puede ser tan importante como la enfermedad misma.
También resulta interesante recordar que a lo largo de la historia muchas teorías científicas fueron revisadas y modificadas. Lo que en una época se consideraba una explicación definitiva, años después fue ampliado o corregido a partir de nuevas observaciones.
Por eso considero que una de las funciones más importantes de la ciencia es mantener abiertas las preguntas y no dejar de investigar. Cuestionar una teoría no significa negarla; significa intentar comprender mejor aquello que todavía no termina de explicarse completamente.
Como terapeutas, biomagnetistas o profesionales de la salud, quizás una pregunta valiosa sea:
¿Estamos observando únicamente la enfermedad o también estamos observando las condiciones biológicas que permitieron que esa enfermedad apareciera?
Más allá de las diferencias de enfoque, creo que el objetivo común sigue siendo el mismo: comprender mejor al ser humano y encontrar formas cada vez más eficaces de acompañar los procesos de recuperación de la salud.
Juan José Gatto - Junio 2026