19/07/2026
Hay una pregunta que escucho cada vez más en el consultorio:
”¿Y si todavía no quiero ser mamá?”
Y mi respuesta casi nunca empieza hablando de óvulos.
Empieza hablando de libertad.
Porque congelar óvulos no significa que hayas decidido ser madre.
Tampoco significa que vayas a necesitarlos.
Significa algo mucho más simple.
Conservar una posibilidad que hoy existe y que el tiempo puede cambiar.
Ojalá nunca tengas que usar esos óvulos.
De verdad.
Ojalá tu embarazo llegue de forma espontánea, cuando decidas buscarlo.
Pero si algún día el camino resulta diferente al que imaginabas, probablemente agradezcas haber tomado una decisión cuando todavía podías elegir con más opciones.
La criopreservación no es una garantía.
Es una herramienta.
Y, cuanto antes se realiza, mayores son las probabilidades de preservar óvulos con mejor calidad.
No se trata de vivir con miedo al reloj biológico.
Se trata de tomar decisiones con información, para que el tiempo tenga la menor cantidad posible de decisiones por vos.
Si alguna vez te preguntaste si este tratamiento es para vos, conversemos.
A veces, una consulta a tiempo no cambia tus planes.
Te ayuda a que el futuro siga teniendo opciones.
La medicina reproductiva no siempre puede detener el paso del tiempo. Pero, a veces, puede ayudarte a que el tiempo decida un poco menos por vos.