01/02/2026
Enfoque de la medicina tradicional china y estrategia de regulación mediante moxibustión en la mielosupresión posterior a la quimioterapia y radioterapia
En el tratamiento oncológico moderno, la radioterapia y la quimioterapia constituyen los principales métodos no quirúrgicos. Si bien logran inhibir eficazmente el crecimiento y la diseminación tumoral, durante el proceso terapéutico también producen inevitablemente daño en los tejidos normales y en la función de los órganos, generando una serie de efectos adversos. Entre ellos, la mielosupresión es la complicación más frecuente, manifestándose clínicamente principalmente como leucopenia, seguida de trombocitopenia; en los casos graves, puede afectar la producción de hemoglobina y dar lugar a pancitopenia. Los pacientes suelen presentar además disminución de la función inmunológica, reacciones gastrointestinales y distintos grados de malestar general.
Desde el punto de vista clínico, son frecuentes síntomas como fatiga y debilidad general, disminución del apetito, dolor y debilidad en la región lumbar y las rodillas, mareos, caída y sequedad del cabello, así como extremidades frías y aversión al frío. El curso de la enfermedad suele ser prolongado y la recuperación lenta. Si se depende únicamente del tratamiento sintomático desde la medicina occidental, o de un solo método terapéutico de la medicina tradicional china, a menudo resulta difícil mejorar de manera integral el estado funcional general del paciente.
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I. Comprensión etiopatogénica de la mielosupresión post-quimio-radioterapia desde la medicina tradicional china
Desde la perspectiva de la medicina tradicional china, la quimioterapia y la radioterapia pertenecen a métodos de carácter agresivo y purgante, de naturaleza intensa, que consumen fácilmente la energía vital (zheng qi), afectando especialmente al qi y la sangre, así como al bazo y al riñón. Su mecanismo patogénico central puede resumirse como:
Deficiencia de bazo y riñón como raíz, insuficiencia en la generación de qi y sangre como manifestación, coexistiendo debilidad de la energía vital y disfunción inmunológica.
El Huangdi Neijing señala: «El riñón es la raíz del cielo anterior, almacena la esencia y gobierna la producción de médula; el bazo es la raíz del cielo posterior, gobierna la transformación y es la fuente de la generación de qi y sangre». Cuando la esencia del riñón es abundante, la producción de médula tiene su origen; cuando el qi del bazo es fuerte, el qi y la sangre pueden generarse adecuadamente. Ambos órganos se apoyan mutuamente y mantienen en conjunto las funciones de generación, reparación y defensa del organismo.
La aplicación repetida de quimioterapia y radioterapia puede provocar disfunción del transporte y transformación del bazo, con insuficiencia en la generación de qi y sangre, al tiempo que consume de manera latente la esencia del riñón, afectando la función de producción de médula. Como resultado, se manifiestan alteraciones hematológicas, disminución de la fuerza física y deterioro de la función inmunológica.
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II. Ventajas teóricas de la moxibustión en la regulación de la mielosupresión
La práctica clínica ha demostrado que la moxibustión posee un valor complementario único y estable en la recuperación de pacientes oncológicos tras quimio-radioterapia. Sus principales ventajas se reflejan en los siguientes aspectos:
(1) Calentar el yang y fortalecer la energía vital, favoreciendo la generación de qi y sangre
Tras la quimio-radioterapia, muchos pacientes presentan insuficiencia de yang y debilidad de la función de transformación energética. La moxibustión, mediante su efecto térmico, puede tonificar el yang del riñón, activar la energía primordial y mejorar la función del bazo y el estómago, proporcionando la fuerza interna necesaria para la regeneración del qi y la sangre.
(2) Desbloquear los meridianos y promover la recuperación funcional
La moxibustión permite calentar y desbloquear los meridianos, mejorar la circulación local y sistémica, y contribuir a la recuperación funcional de los órganos y de la médula ósea, siendo especialmente adecuada para pacientes con recuperación lenta de los parámetros hematológicos y constitución debilitada.
(3) Regular la función inmunológica y mejorar el estado general
En comparación con métodos terapéuticos de estimulación más intensa, la moxibustión actúa de forma suave y sostenida, centrándose en el fortalecimiento de la energía vital. Resulta especialmente beneficiosa para pacientes con inmunosupresión posterior a la quimio-radioterapia, fatiga fácil y susceptibilidad a infecciones.
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III. Enfoque clínico de la regulación mediante moxibustión
En la regulación de la mielosupresión posterior a la quimio-radioterapia, la moxibustión debe seguir como principio general el fortalecimiento de la energía vital y la consolidación de la raíz, con énfasis en la tonificación del bazo y el riñón. La selección de puntos puede ajustarse de manera flexible según el patrón clínico, pero la configuración de los puntos principales debe centrarse en el bazo y el riñón, con el objetivo de restaurar las funciones de generación y producción de médula.
Entre ellos, Mingmen (DU 4) es el lugar donde reside el yang primordial; su moxibustión permite tonificar el yang del riñón y revitalizar la energía congénita, desempeñando un papel clave en la producción de médula y la hematopoyesis. Zusanli (ST 36), punto He del meridiano del estómago y reconocido tradicionalmente como punto de fortalecimiento general, al ser estimulado mediante moxibustión puede reforzar el bazo y el estómago, promover la generación de qi y sangre, y mejorar síntomas frecuentes como fatiga y falta de apetito tras la quimio-radioterapia.
En la práctica clínica se recomienda emplear una moxibustión suave y sostenida, utilizando moxa de buena calidad y una intensidad térmica moderada, evitando una estimulación excesiva que pueda consumir la energía vital. La dosis y la frecuencia deben ajustarse de forma individualizada según la constitución del paciente, la fase del tratamiento y el proceso de recuperación, priorizando la progresión gradual y la obtención de resultados efectivos.
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IV. Conclusión
En conjunto, la moxibustión, por sus características de tonificación cálida sin agresividad y fortalecimiento de la energía vital sin daño, se ajusta a las necesidades patogénicas globales de los pacientes con mielosupresión tras quimio-radioterapia. Mediante una selección adecuada de puntos y una aplicación regular, puede contribuir a mejorar la mielosupresión, fortalecer la función inmunológica y elevar la calidad de vida, estableciendo una base sólida para el tratamiento y la recuperación posteriores.
AMTO Consultorio de Medicina Tradicional Oriental en Zarate