12/01/2026
𝙰𝚃𝚁𝙰𝚅𝙸𝙴𝚂𝙰 𝙻𝙰 𝚃𝙾𝚁𝙼𝙴𝙽𝚃𝙰 𝙲𝙾𝙼𝙾 𝚄𝙽 𝙱Ú𝙵𝙰𝙻𝙾 𝚈 𝙴𝙻 𝙰𝙲𝙴𝙸𝚃𝙴 𝙵𝚁𝙴𝚂𝙲𝙾 𝚂𝙰𝙽𝙰𝚁Á 𝚃𝚄𝚂 𝙷𝙴𝚁𝙸𝙳𝙰𝚂
Cuando se acerca una tormenta de nieve, la mayoría de los animales escapa y corre a buscar un refugio o prolongan el sufrimiento. Los búfalos no.
En lugar de correr en sentido contrario, un búfalo camina directo hacia la tormenta y la atraviesa sin retroceder ni un milímetro. Ha entendido que es la única forma de salir de la crisis fortalecido y en victoria.
Por eso, cuando David dice en el Salmo 92: "Señor, tú aumentarás mis fuerzas como las de un búfalo", no solo se está refiriendo al poder del búfalo, sino a la determinación que lo impulsa.
Cuando tú le pides a Dios fuerzas como las de un búfalo, no es para evadir los procesos, sino para enfrentarlos con obediencia, con determinación y con firmeza.
Hay temporadas en las que quisiéramos huir, retroceder o evitar el dolor, pero el Señor nos llama a avanzar, confiando en que su presencia va delante de nosotros.
La fuerza del búfalo no viene de la desesperación, sino de la determinación. Determínate a atravesar las tormentas que vengan en este tiempo.
Que tu fuerza no nazca del orgullo, sino del poder de Dios. Y los fuertes vientos no te quebrarán, sino que permanecerás firme, con los pies plantados en la verdad.
NO ESTÁS SIENDO CASTIGADA (O) POR LA TORMENTA. ESTÁS SIENDO ENTRENADA (O) PARA ATRAVESARLA COMO UN BÚFALO.
Al otro lado de la tormenta te espera el Padre con aceite fresco para ungirte. Y la unción pudre los yugos de los que no podías ser libre.
Puedes orar así:
Señor, hoy recibo la fuerza de búfalo que viene de ti. No quiero huir de lo que tú estás usando para formarme. Dame un corazón firme, determinado, pasos valientes y fe para avanzar, sabiendo que al final hay un aceite fresco que sana y que enciende mi lámpara. Amén.
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"ℙ𝕖𝕣𝕠 𝕥ú 𝕒𝕦𝕞𝕖𝕟𝕥𝕒𝕣á𝕤 𝕞𝕚𝕤 𝕗𝕦𝕖𝕣𝕫𝕒𝕤 𝕔𝕠𝕞𝕠 𝕝𝕒𝕤 𝕕𝕖𝕝 𝕓ú𝕗𝕒𝕝𝕠; 𝕤𝕖𝕣é 𝕦𝕟𝕘𝕚𝕕𝕠 𝕔𝕠𝕟 𝕒𝕔𝕖𝕚𝕥𝕖 𝕗𝕣𝕖𝕤𝕔𝕠".
𝐒𝐀𝐋𝐌𝐎𝐒 𝟗𝟐:𝟏𝟎