03/09/2026
🚑 𝗟𝗢𝗦 𝗗𝗜𝗦𝗣𝗢𝗦𝗜𝗧𝗜𝗩𝗢𝗦 𝗘𝗩𝗢𝗟𝗨𝗖𝗜𝗢𝗡𝗔𝗡, 𝗬 𝗡𝗨𝗘𝗦𝗧𝗥𝗔 𝗙𝗢𝗥𝗠𝗔 𝗗𝗘 𝗨𝗧𝗜𝗟𝗜𝗭𝗔𝗥𝗟𝗢𝗦 𝗧𝗔𝗠𝗕𝗜𝗘́𝗡
Durante muchos años, la 𝗳𝗲́𝗿𝘂𝗹𝗮 𝗲𝘀𝗽𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗹𝗮𝗿𝗴𝗮 (𝗙𝗘𝗟) fue utilizada de manera rutinaria para inmovilizar y trasladar pacientes traumatizados. Actualmente sabemos que mantener a una persona sobre una superficie rígida durante periodos de tiempo prolongados puede ocasionar dolor, ansiedad, aumento de la presión sobre los tejidos, riesgo de lesiones por presión y limitación de la expansión torácica, especialmente en pacientes con dificultad respiratoria u obesidad.
Esto no significa que la FEL haya dejado de ser útil. Sigue siendo una herramienta práctica para 𝗲𝘅𝘁𝗿𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗿𝗲𝘀𝗰𝗮𝘁𝗲𝘀 𝘆 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗯𝗿𝗲𝘃𝗲𝘀, cuando es necesario trasladar al paciente de un punto A hacia un punto B y no existe una alternativa más adecuada. Por ejemplo, para descenderlo desde un tercer nivel hasta la ambulancia.
Para este mismo objetivo también contamos con dispositivos como la 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗹𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗽𝗼 𝘀𝗰𝗼𝗼𝗽, cuya apertura longitudinal permite colocarla por debajo del paciente sin realizar la lateralización completa que normalmente requiere la FEL, disminuyendo los movimientos durante la transferencia.
Una vez concluida la maniobra, debe valorarse retirar el dispositivo de movilización tan pronto como sea seguro.
𝗘𝗹 𝗰𝗼𝗹𝗰𝗵𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝘃𝗮𝗰𝗶́𝗼, 𝗲𝗻 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼, 𝘀𝗲 𝗮𝗱𝗮𝗽𝘁𝗮 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼 𝗮𝗹 𝗲𝘅𝘁𝗿𝗮𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗮𝗶𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼𝗿. 𝗘𝘀𝘁𝗼 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗶𝘁𝗲 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗿𝗶𝗯𝘂𝗶𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗶𝗼́𝗻, 𝗿𝗲𝗱𝘂𝗰𝗶𝗿 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘆 𝗲𝗹 𝗱𝗶𝘀𝗽𝗼𝘀𝗶𝘁𝗶𝘃𝗼, 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗼𝗿𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗿 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗼𝗳𝗿𝗲𝗰𝗲𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘁𝗿𝗮𝘀𝗹𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗹𝗼𝗻𝗴𝗮𝗱𝗼𝘀.
La evolución de la atención prehospitalaria no consiste en desechar herramientas, sino en comprender que 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗽𝗼𝘀𝗶𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝘂𝗻 𝗼𝗯𝗷𝗲𝘁𝗶𝘃𝗼 𝘆 𝘂𝗻 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 𝗱𝗲 𝘂𝘁𝗶𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.
La FEL y la camilla tipo scoop pueden ser excelentes herramientas para movilizar.
El colchón de vacío puede ser una mejor opción para estabilizar y transportar.
𝗡𝗼 𝘀𝗲 𝘁𝗿𝗮𝘁𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗲𝗾𝘂𝗶𝗽𝗼, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗯𝗲𝗿 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗿𝗹𝗼 𝘆 𝘂𝘁𝗶𝗹𝗶𝘇𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼.