23/08/2026
Desde la docencia observo día a día, sueños, esfuerzos, caídas, aprendizajes diarios.
Para mí es un placer poder impartir docencia, porque tienes en tus manos la capacidad de inspirar, de despertar ese autoestima que se necesita para crecer y esa pasión para no decaer en el proceso.
Pero también me tomo el tiempo de recalcar el profundo respeto hacia el enfermo y sus familia, así me lo enseñaron a mi.
Y es que completos extraños te entregan el tesoro más preciado, su salud y la salud de sus hijos y superan sus miedos para confiar en un completo extraño..ahora su médico.
Y me sorprende mucho cuando al terminar la carrera, llámese residencia, cursos, fellows, pasantías, etc, en su inexperiencia afirmar haber completado todo y estar listos para ser aplaudidos.. ehh no es tan así. No dudo que terminar una cursada es muy gratificante, hay mucho esfuerzo de por medio.
Pero cuando uno termina la formación entre comillas ( porque nunca se termina en realidad, continua la actualización permanente e individual) es cuando RECIEN INICIA la experiencia de aplicar esa formación en casos reales! Por eso es importante tener humildad para seguir creciendo y reconocer los límites que sin eso..es un peligro pensar que se acabó la formación de la carrera y que ahora lo sabe todo de todo.
A reflexionar y disfrutar del proceso ...un proceso que recomiendo sea acompañado.