10/09/2026
16 años de Laboratorio Clínico Rosales
Primeramente, dar gracias a Dios, por regalarme la vida, la salud y la oportunidad de hacer realidad un sueño que nació desde el comienzo de mi carrera: prepararme, salir profesional y poder servir a los demás a través de mi profesión.
Hace 16 años comenzó este sueño. Un sueño que quizás en aquel momento parecía pequeño, pero que Dios fue haciendo crecer con cada paciente, cada familia, cada aprendizaje, cada desafío y cada persona que puso su confianza en nuestras manos.
Gracias, Dios, por estos 16 años.
Gracias por sostenerme en los momentos difíciles, por darme fuerzas para continuar y por permitirme entender que detrás de cada resultado existe una persona, una familia y una historia que merece ser tratada con respeto, responsabilidad, ética y humanidad.
Quiero agradecer de manera muy especial a mis padres, por haberme apoyado, acompañado y alentado en cada decisión que he tomado a lo largo de mi vida. Su confianza y su respaldo fueron fundamentales para que este sueño pudiera comenzar y continuar.
Gracias también a mis hermanos David y Alejandra por estar presente, por comprender mis sacrificios y por acompañarme durante todos estos años.
Y, por supuesto, gracias a cada amigo, a cada paciente y a cada familia en Cristo que confió en el Laboratorio Clínico Rosales. Gracias por permitirnos ser parte de momentos importantes de sus vidas y por elegirnos para cuidar algo tan valioso como su salud.
Mi gratitud también es para cada persona que trabajó y que actualmente trabaja en nuestro laboratorio. Cada uno dejó y deja una parte de sí en esta historia.
Dra Melissa Alarcon Gracias por su compromiso, dedicación, responsabilidad y por contribuir, desde su lugar, a brindar un servicio basado en la calidad y la confianza.
Gracias a nuestros proveedores de reactivos e insumos, por acompañarnos durante estos años, y a quienes hacen posible nuestros procesos de control de calidad, porque sabemos que la excelencia en el laboratorio no se construye de manera individual, sino con el compromiso de muchas personas que trabajan detrás de cada proceso.
A todos ustedes, gracias de corazón.
Hoy no celebro solamente 16 años de haber abierto las puertas de un laboratorio. Celebro 16 años de un propósito: servir a través de mi profesión, trabajar con responsabilidad y procurar que cada persona que llega a nosotros reciba un trato digno y un servicio realizado con ética y calidad.
El Laboratorio Clínico Rosales es parte de mi vida. Es un sueño que comenzó con ilusión, que creció con esfuerzo y que, con la ayuda de Dios, continúa teniendo un propósito.
16 años después, puedo decir con el corazón lleno de gratitud: Dios ha sido bueno.
Gracias a todos los que han sido parte de esta historia.
Y si Dios lo permite, seguiremos adelante, trabajando con amor, responsabilidad y compromiso, para seguir bendiciendo vidas a través de nuestra profesión.