09/08/2026
Cuando caminamos, corremos, empujamos o hacemos un ejercicio de Pilates, diferentes músculos y estructuras trabajan de forma coordinada. Una manera útil de entenderlo es mediante las cinco cadenas o subsistemas funcionales:
🔴 Cadena intrínseca
Es nuestra base de control. Incluye estructuras como el transverso abdominal, multífidos, diafragma y suelo pélvico. Su función no es generar grandes movimientos, sino proporcionar control segmentario y estabilidad lumbopélvica para que el resto del cuerpo pueda moverse sobre una base organizada.
🟠 Cadena longitudinal profunda
Recorre funcionalmente la parte posterior del cuerpo conectando musculatura paravertebral, fascia toracolumbar, región sacra, bíceps femoral y estructuras de la pierna. Es especialmente importante para transmitir fuerzas entre el suelo, la pelvis y el tronco. Piensa en ella cuando caminamos, corremos o recibimos fuerzas desde el pie.
🟢 Cadena lateral
Aquí encontramos una cooperación importante entre glúteo medio, aductores, tensor de la fascia lata y cuadrado lumbar contralateral. Su trabajo se hace evidente cuando nos sostenemos sobre una pierna: ayuda a controlar la pelvis y el fémur principalmente en el plano frontal. Sin ese control, la pelvis tendría mucha más dificultad para mantenerse organizada durante la marcha.
🔵 Cadena oblicua posterior
Una de las conexiones más interesantes: el glúteo mayor de un lado se relaciona funcionalmente con el dorsal ancho contralateral a través de la fascia toracolumbar. Esto permite transmitir fuerzas entre la extremidad inferior, pelvis, tronco y extremidad superior. Cada vez que caminamos y avanzan brazo y pierna contrarios podemos observar esta organización cruzada.
🟣 Cadena oblicua anterior
Trabaja también de forma cruzada, especialmente mediante los oblicuos abdominales y estructuras relacionadas con la cadera contralateral. Participa en el control de la rotación del tronco y en la transferencia de fuerzas entre ambos lados del cuerpo.
Y aquí está lo interesante: ninguna trabaja sola.