09/09/2026
Instagram es un lugar donde se consiguen infinidad de recursos…
Y sí, por supuesto que podemos hacer uso de mucha de la información que encontramos aquí… el problema es cuando lo hacemos sin un criterio coherente ni consistente, y sin saber si lo que yo estoy viendo de verdad me favorece a mí y a mi familia o si lo hago solo porque se ve bonito en el video.
Muchos creadores de contenido hacen un buen trabajo de edición y son muy buenos en lo que hacen. Pero no necesariamente saben lo que te sirve a ti y a tu familia, especialmente si se vive con alguna condición de salud crónica. Su trabajo es que el video se vea chévere y que tú te quedes viéndolo, no cuidar de tu salud.
Es aquí cuando, primero, tenemos que tomarnos la tarea de formarnos un criterio coherente de qué verdaderamente le aporta a nuestra salud y qué la deteriora y luego sí, tomar las recetas de Instagram y tal vez ajustarlas a nuestra necesidad y a lo que verdaderamente aporta a nuestra salud.
Y sé que, especialmente si somos mamás, queremos algo que nos resuelva rápido porque el tiempo no nos sobra…
Pero la próxima vez que te sientas tentada a hacer recetas de Instagram, detente antes y cuestiona:
Esto contiene ingredientes inflamatorios?
Cómo le ha ido a tu cuerpo al consumir cada uno de los ingredientes que allí se muestran?
Qué tantos tóxicos se pueden estar liberando en mi cuerpo al cocinar esta comida de esta forma?
Estos son alimentos naturales o ultraprocesados?
Sí, toma más tiempo, pero es que nuestra salud verdadera requiere una inversión importante de nuestro tiempo para conseguirla.
Quieres seguir formando un criterio de alimentación antiinflamatoria? Sigue mi cuenta que aquí puedes conseguir una guía para construirlo.