08/27/2026
Hace 18 años tomamos la decisión de cambiar de vida.
Hoy miro estos 18 años con mucha gratitud. Reconozco la fuerza, el coraje y la confianza que nos hicieron falta, a mi marido y a mí, para lanzarnos a esta aventura.
También estoy profundamente agradecida a nuestra familia, que respetó nuestra decisión y nos apoyó a pesar de la distancia. No es fácil ver partir a quienes amamos, saber que están lejos y no poder compartir todos los momentos importantes. Y, sin embargo, nos dejaron partir, vivir nuestra aventura y construir nuestra vida, siempre con su apoyo.
Y, sobre todo, pienso en todas las personas que encontramos en el camino.
Quebequenses francófonos, quebequenses anglófonos, personas venidas de todos los rincones del mundo… Personas diferentes, historias diferentes, que cada una a su manera contribuyeron a hacer de esta tierra nuestro hogar.
Porque al principio, incluso cuando uno decide quedarse, puede preguntarse si algún día llegará a sentirse realmente en casa.
Y después, con los años, los encuentros, las amistades y los momentos compartidos, algo cambia.
Nos damos cuenta de que el hogar no es solamente un lugar. También son las personas que nos hacen sentir que tenemos un lugar en él.
18 años después, puedo decir que Québec se convirtió en una parte de mi historia, de mi vida y de quien soy.
Gracias a todas las personas que se cruzaron en nuestro camino y que, de una manera u otra, formaron parte de esta aventura. ❤️