08/02/2022
Comprender que la vida y todas sus actividades forman parte de la acción divina en la naturaleza, manifestándose y operando en forma humana.
En el latido del pulso y en el ritmo de la respiración reconoce el flujo de las estaciones y el palpitar de la vida universal. El cuerpo es el templo que alberga la llama divina.
Descuidar o negar las necesidades de la cuerpa, considerándolas ajenas a lo divino, es también descuidar y negar la vida universal de la cual somos parte ✨
B.K.S. Iyengar 👌