31/05/2026
Durante años pensé que odiaba el deporte. Pero con el tiempo entendí que tal vez el problema estaba en cómo me hacía sentir. Me sentía alguien diferente, que no encajaba, y que por tanto esto no era para mí.
Para muchas personas LGBTIQ+, las canchas, los camarines y las clases de educación física no fueron espacios seguros. Fueron lugares donde nos sentimos enjuiciados, observados o fuera de lugar.
Y a veces, sanar también consiste en reaprender que el problema tiene mucho que ver con los lugares en los que te mueves.
Es por eso que nunca voy a dejar de agradecer a por acompañarme en este proceso de reconciliarme con el movimiento y el ejercicio ❤️🩹
¿Te pasó algo parecido? ¿Cómo fue tu experiencia con el deporte?