24/07/2026
A veces una pareja deja de discutir.
Y eso no siempre significa que esté mejor.
Hay silencios que permiten pensar, elaborar y esperar al otro.
Pero también existen silencios que aparecen cuando ya no se espera ser comprendido.
Desde el psicoanálisis, muchas veces el conflicto duele menos que la indiferencia. Cuando dejamos de intentar decir lo que sentimos, el vínculo comienza a perder un espacio fundamental: la posibilidad de ser pensado por el otro.
💬 No toda distancia anuncia un final.
Pero cuando el silencio reemplaza sistemáticamente la conversación, vale la pena preguntarse:
¿Qué dejó de ser posible decir en esta relación?
En las últimas semanas, distintas publicaciones internacionales han insistido en que la salud mental no depende solo del bienestar individual, sino también de la calidad de nuestros vínculos cotidianos y de los espacios donde podemos sentirnos escuchados. Hablar sigue siendo una forma de cuidado emocional. 🌿
saludos
Ps. Consuelo Aravena Bravo
Psicóloga Clínica
Magíster en Psicología Clínica
Magíster en Psicología Adolescente
Analista en Formación APCh