17/05/2026
¿Cómo nos afecta el Primer Vínculo?
Cuando hemos pasado por diversas experiencias, desde que estábamos en el vientre materno, que se fueron repitiendo; eso se transforma en nuestra forma cotidiana y habitual de vivir, de sentir, de pensar. Así organizamos la realidad.
Entonces, cuando el resultado final de todo eso y que seguimos sosteniendo ya en la vida adulta, está plagado de cosas del tipo:
- sentirse constantemente culpable
- autoexigencia implacable que no toma en cuenta el contexto en el cual pasan las cosas
- dudas e inseguridad respecto las propias capacidades, habilidades, aptitudes y actitudes
- sensación de no ser suficiente en todo orden de cosas, pero sobretodo en vínculos importantes
Ahí podríamos estar hablando que tenemos un problema con nuestro primer vínculo: materno.
¿Por qué? Acá te lo cuento.
Las implicancias acerca de la calidad y constancia del primer vínculo, el materno, en nuestro cerebro, son muy relevantes.
1.- Este primer vínculo moldea el sistema de estrés HPA (hipotálamo-hipofisiario-suprarrenal). Esto significa que la calidad del vínculo materno, afectará de forma significativa la manera en la cual respondemos frente al estrés, la maduración de nuestra amígdala (que se encarga resumidamente, en detectar el peligro) y nuestra estabilidad emocional en el largo plazo.
2.- Por otro lado, este primer vínculo también en la neuroplasticidad y la manera que el cerebro aprende a relacionarse, debido a que la madre actúa como una especie de regulador oculto del sistema nervioso del bebé: contacto piel con piel, olor, tono de voz, tono emocional, cuidados al tomarla, moldean la forma que el cerebro aprende a calmarse, vincularse y posteriormente, a confiar.
3.- El primer vínculo va condicionando la manera en que la corteza prefrontal y la amígdala se conectan frente a los diversos estímulos, logrando una implicancia directa en la capacidad para regular los impulsos. Esto conlleva el desarrollo de una resiliencia emocional, construcción de vínculos seguros en la adultez, entre otros.
4.- Y finalmente, este primer vínculo influye en nuestra identidad y salud mental a lo largo de la vida. Esto debido a que modula la expresión genética relacionada con la regulación emocional; influye en nuestra capacidad de mentalización y empatía; afecta la manera cómo nos percibimos y definimos a nosotros mismos; hasta determina los patrones que se repetirán en la adultez.
Entonces, ¿por qué sería tan importante revisar y hacernos cargo de lo que fue nuestro primer vínculo? Como dicen todas las inteligencias artificiales: NO PARA CULPAR A LA MADRE, SINO PARA ENTENDER CÓMO ES QUE LLEGAMOS A PERCIBIR LA REALIDAD DE LA FORMA QUE LA HACEMOS.
Y esto lo que generará, es que al poder darnos cuenta profundamente porqué sentimos como sentimos, podemos ir haciendo pequeños cambios que vayan en nuestro beneficio y nos permitan aproximarnos cada vez más, hacia la vida en mayor libertad y tranquilidad anhelamos.
No es un cambio de la noche a la mañana, pero sí, cada paso dado, lo vamos sintiendo y conectando.
Confía en tu proceso 🌿