10/10/2017
Depresión significa ‘opresión’, ‘encogimiento’ o ‘abatimiento y se caracteriza por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas. Puede estar, en mayor o menor grado, acompañada de ansiedad.
Una persona deprimida es una persona que se siente cansada, baja en energías, sin ganas de afrontar el mundo.
El Reiki al canalizar y transmitir energía al paciente, lo equilibra, le ayuda a visualizar sus problemas desde una óptica diferente a la que los ha visto hasta ese instante aumentado su fuerza personal y sus ganas de vivir, ayudándole a seguir luchando.
Actúa de la siguiente forma:
A corto plazo alivia los síntomas de la depresión, el cansancio, el estrés, subiendo los niveles energéticos del paciente, “recarga las pilas” del paciente y como tratamiento inicial de emergencia es sumamente eficaz. Esto es debido a que una depresión suele tener como resultado una bajada de los niveles energéticos de la persona.
Este efecto se suele notar a partir de la primera sesión.
A medio plazo va eliminando algunos síntomas que producen la enfermedad ya que trabaja sobre la enfermedad en sí. A base de sesiones que pueden variar, hay personas que tienen que estar recibiendo reiki hasta varios meses, todo depende de la gravedad de la depresión.
A largo Plazo como la enfermedad tienen un origen emocional o de desequilibrio del ser, el Reiki empieza a trabajar con la causa del problema y no sólo los síntomas. Aun cuando la causa parece estar fuera de nuestro control (un problema laboral, por ejemplo). Reiki nos ayuda a cambiar nuestra actitud hacia esa causa.
Pedro Navarro