21/01/2023
𝐂𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐭𝐮 𝐡𝐢𝐣𝐨 𝐠𝐫𝐢𝐭𝐚, le dices que se calle.
Cuando tu hijo corre le dices que no corra.
Cuando tu hijo raya la pared, te enojas.
Cuando anda descalzo en casa, le pides que se ponga los zapatos.
Cuando te pide que juegues con él, le dices que estás cansada.
Cuando te despierta en las mañanas agarrándote la cara, quieres que no lo haga y que te deje dormir más.
Cuando tu hijo no para de decir la misma palabra una y otra vez, te sientes fastidiada.
Cuando tu hijo tiene tanta energía que no sabes cómo entretenerlo, le dices siéntate, haz caso, estate quieto.
Si supieras lo que duele que se estén quietos, sin hablar, sin correr, sin caminar, sin tener una motricidad entera, le dirías de otra forma a tu hijo que deje de hacer eso que muchas mamás especiales de niños con discapacidad quisiéramos que nuestros hijos pudieran hacer.
- M. Benitez Valadez
Tomado del muro de Mandala ✨