05/11/2025
Si es un placer superficial, no lo quiero.
Quiero un placer que trascienda mi piel, que me haga vibrar los átomos y las células,
Que me derrita el Alma
Y destile en mí la luz profunda que corre en mis venas.
Quiero un placer trascendental,
que ni siquiera se “quiera”, sino que se Crea,
en la rendición profunda a la Vida,
en la ofrenda de mi existencia al Todo.
Una Creación Divina que me lleva al éxtasis de Vivir.
Un placer diario y cotidiano,
Psicodélico y extático,
Divino, místico y relajado,
Todos los niveles a la vez
Sumergidos en mi respiración
Regenerándome en Amor,
Donde quiera que esté
Como un casual poema, como una improvisada canción.
No quiero un placer basado en manipulaciones,
Ni en carencias ni distorsiones,
Ni siquiera ese placer físico estimulado desde afuera o empaquetado en condiciones,
Quiero ese elixir puro de la existencia,
El sabor de ese néctar
Que queda después de un beso embelesado con lo Divino en la naturaleza.
Un placer que viva en mi mirada,
En la belleza de mi energía encendida y relajada,
Que circule por mi cuerpo físico y
Me haga sentir expandida y relajada.
Uno que emerja desde mi respiración,
Que respire en intimidad con la Vida,
Que seduzca al Espíritu
Y me tome en su brazos estelares.
Un placer divino,
Que penetra cada rincón de mi existencia,
Que nace desde el Amor que hace mi Alma
Con el Alma de la Tierra.
Y, quizás, a eso vine
A Crear ese Divino Placer
Como una medicina que sana, que activa, que purifica y enciende, a la vez.
Quizás me he convertido en mi rezo:
Rezo para Crearme
Y mi rezo me Crea a Mí
¿Qué otro placer más dichoso puede existir, que hacer el amor con la vida, como una oración divina, cada nuevo día, cada vez?
Ya elegí dejar de buscar ese Placer
Y Crearlo, en vez, desde mi Ser.
Que todo lo que anhelamos, ya lo traemos dentro:
Es la semilla que vino a gestarse, enraizarse y florecer, para trascender al Universo✨
(Continúa en la lámina … )