03/06/2026
🌿 A veces pensamos que el trauma solo vive en los recuerdos, pero muchas veces también vive en el cuerpo.
Puede sentirse como cansancio constante, tensión muscular, dificultad para relajarse, problemas para dormir, sensación de estar siempre alerta o incluso como una angustia que aparece sin entender muy bien por qué.
Esto ocurre porque nuestro sistema nervioso aprende a protegernos cuando atravesamos experiencias difíciles o dolorosas. El problema es que, en ocasiones, esa alerta permanece incluso cuando el peligro ya pasó.
Por eso, muchas personas llegan a terapia preguntándose: "¿Por qué me siento así si ya pasó tanto tiempo?" Y la respuesta no siempre está en la voluntad o en las ganas de estar mejor. Muchas veces tiene relación con un cuerpo que aún está intentando comprender que hoy está a salvo.
🧠 El trauma no solo afecta lo que pensamos o recordamos. También puede influir en cómo sentimos, cómo nos relacionamos con otros y cómo experimentamos nuestro propio cuerpo.
La buena noticia es que podemos sanar. Con el acompañamiento adecuado, es posible recuperar sensación de seguridad, bienestar y conexión con uno mismo.