13/07/2026
13 de julio | Día Internacional del TDAH
Cuando hablamos de TDAH, solemos pensar inmediatamente en el colegio: dificultades para concentrarse, inquietud o bajo rendimiento académico.
Pero el TDAH va mucho más allá de la sala de clases.
En consulta, muchas veces veo padres preocupados por las notas, mientras el verdadero sufrimiento está ocurriendo en la casa.
Está en las discusiones constantes por las rutinas.
En la dificultad para organizarse.
En las explosiones emocionales frente a pequeñas frustraciones.
En olvidar acuerdos importantes.
En perder objetos una y otra vez.
En la sensación de que "siempre algo sale mal".
Y en una autoestima que, poco a poco, puede ir deteriorándose después de escuchar durante años frases como: "Pon más atención." "Si quieres, puedes." "Eres flojo." "¿Por qué siempre se te olvida todo?"
Durante la adolescencia esto suele intensificarse. El cerebro está atravesando un período de profundos cambios y el desarrollo de las funciones ejecutivas continúa siendo más lento que el de otros sistemas relacionados con las emociones y la búsqueda de recompensas. Por eso pueden aparecer mayores dificultades para planificarse, controlar impulsos, asumir riesgos, organizar su tiempo y regular sus emociones.
El TDAH no define a una persona, pero sí influye en cómo enfrenta su día a día.
Cuando comprendemos que muchas de estas conductas no son falta de voluntad, sino parte de un funcionamiento neurobiológico distinto, dejamos de centrar la intervención en el castigo y comenzamos a construir apoyos efectivos.
En este Día del TDAH, el desafío es mirar más allá del colegio o de la pura conducta, y entender a la persona completa.
Porque detrás de cada conducta hay un niño, una niña o un adolescente que necesita ser comprendido antes que juzgado.